
Mientras que en el resto del mundo se festeja el 4 de octubre, en Argentina esta fecha tiene un significado especial. Argentina fue el primer país en declarar el Día del Animal como un festejo nacional en el año de 1907. En este país la celebración se hace el 29 de abril de cada año.
En esta capital, una de las instituciones dedicadas en forma exclusiva al cuidado de los animales es la Asociación Protectora de Animales, cuyo trabajo es destacable cada vez que se mantiene con el aporte de los propios riojanos.
Actualmente, esta entidad funciona como recepcionista de denuncias de maltrato animal, impulsa campañas de vacunación, fomenta un trato respetuoso para los animales, es decir, realiza una serie de actividades y cuenta con espacios destinados al mejoramiento y buena calidad de vida para los animales que nos rodean.
Como todos los días 29 de abril, se celebra en la Argentina el Día del Animal en conmemoración al fallecimiento del doctor Ignacio Lucas Albarracín en 1926, quien fue el propulsor de la Ley Nacional de Protección de Animales (N° 2786) en la que se estableció, por primera vez en la historia argentina, la obligación de brindar protección a los animales, impidiendo su maltrato y su caza.
Desde 1908, esta conmemoración se celebraba el 2 de abril, fecha establecida por Clemente Onelli – director del Jardín Zoológico – y Albarracín. El 29 de abril de 1926, Albarracín falleció de un paro cardíaco, a los 75 años. En su homenaje, el Día del Animal comenzó a celebrarse con la fecha actual. En el resto del mundo se celebra el 4 de octubre.
El Dr. Ignacio Lucas Albarracín, además de ser abogado, fue un gran defensor de los derechos de los animales y presidente de la Sociedad Protectora de Animales del país.
Después de obtener su grado académico, decidió dedicar su vida a defender a todos los animales, opinando que aún con su nivel de raciocinio inferior con respecto al hombre, no había necesidad de martirizarlos, castigarlos o gozar de su dolor.
De esta manera, Albarracín luchó contra todas aquellas prácticas donde existía el maltrato a los animales, resaltando así su amor a la naturaleza y el culto civilizado a la vida.
Este abogado fue uno de los precursores de la Ley Nacional de Protección de Animales (más conocida en el país como la Ley Sarmiento), promulgada el 25 de julio de 1891. Esta declaración, que obliga a brindar protección a los animales, así como a impedir su maltrato y su caza, más tarde fue adoptada por la Liga Internacional de los Derechos del Animal en 1977 y aprobada por la ONU y la UNESCO.
A partir de la declaración de San Francisco de Asís como patrono de los Animales y de los Ecologistas, la celebración tomó mucha más fuerza y en algunos países se celebra con la Bendición de las Mascotas. Esta declaración fue realizada en 1980 por el Papa Juan Pablo II.
Actualmente, cerca del 40% de todas las especies animales del planeta corren peligro de extinción, principalmente por causas humanas. Las actividades durante la celebración en todos los países procuran detener estas causas, disminuyendo la caza y el consumo indiscriminado, la contaminación, el comercio ilegal, entre otras. A estas actividades se suman organizaciones sin fines de lucro, gobiernos, empresas y personas naturales por igual.