
En el centro vecinal del barrio Nueva Esperanza se llevó a cabo un nuevo encuentro del Programa de Prevención contra la Violencia de Género "Mano a Mano", a cargo de los abogados Pablo Arrieta y Celeste Maidana, e impulsado por la diputada Sonia Torres. Se trata de la cuarta charla debate concretada con participación de vecinas y vecinos.
Los profesionales también brindan asesoramiento gratuito a víctimas de este flagelo. El programa "Mano a Mano" de prevención contra la violencia de género continúa desarrollándose por los barrios de la ciudad Capital.
En total, se prevé abarcar más de 30 sedes vecinales, donde se focaliza la mayor cantidad de casos de esta emergencia y, al mismo tiempo, se detectan sectores vulnerables donde es necesario reforzar tanto la atención y la asistencia como el asesoramiento frente a las dudas que se presentan al momento de denunciar al agresor.
"En los casos de violencia de género se observa cierto desconocimiento general y un descreimiento acerca de los mecanismos judiciales. Nuestro objetivo es reforzar la posibilidad de que la víctima haga la denuncia y adopte recursos que le permitan hacer frente a la problemática”, expresaron los abogados Arrieta y Maidana, que llevan adelante el programa y el viernes pasado compartieron un nuevo encuentro, esta vez, con mujeres de distintas edades y ocupaciones del barrio Nueva Esperanza, acompañados por la presidenta del centro vecinal, Rosita Fernández.
Allí encuentran contención, ya que muchas de ellas carecen de un trabajo fijo, y se reúnen a hacer pan casero para distribuirlo entre las familias. La iniciativa de "Mano a Mano" surge del interés del equipo interdisciplinario conformado por la diputada Sonia Torres, con colaboración del Municipio de Capital, para generar una alternativa de llegada directa y concreta a las vecinas y los vecinos a través de conversatorios y charlas debate informativas, caracterizadas por un alto grado de cercanía y profesionalismo.
Esta estrategia de abordaje se fundamenta en la práctica de la escucha atenta y la posibilidad de ofrecer herramientas para que aquellas mujeres que atraviesan situaciones de violencia, o conocen acerca de otras que la sufren en su círculo de allegados, puedan hacer valer sus derechos y concientizarse de que hay salida.
En la oportunidad, en el centro vecinal del Barrio Nueva Esperanza se produjeron varios testimonios, como el de una mujer que a pesar de haber realizado en marzo una denuncia por violencia de género todavía no obtuvo respuesta; otras indicaron que conocen casos donde el resultado en apariencia terminó por desanimar a la víctima, o bien que se las mantiene coartadas desde lo económico, o consideraron que en la instrucción de la causa no se sintieron amparadas convenientemente.
"Hay que vencer la indiferencia y evitar la revictimización, poniendo a la mujer víctima de este delito en primer lugar. Muchas veces son las actitudes de la misma comunidad más próxima o las deficiencias que se presentan en algunas de las instituciones encargadas de receptar la denuncia y llevar adelante los procesos de asistencia e intervención los que provocan un distanciamiento que, en definitiva, a nadie favorece y echa por tierra los esfuerzos que sí son efectivos y la ayuda que sí es competente y conforme al marco legal", subrayó la legisladora provincial, quien aún así valoró los avances que se hicieron en la materia.
Torres agregó que "en cada charla de la que venimos participando advertimos que hay mujeres que se sienten desprotegidas aún con intervención de la Justicia, y lo exponen, no han encontrado solución a lo que las angustia y les impide seguir con su vida.
Sienten impotencia y miedo. A partir de esa experiencia, y de reafirmar que existen las vías para hacer efectivos sus derechos, también apuntamos a que cada persona pueda a su vez constituirse en un facilitador y un apoyo para otra, con el objetivo de cuidarnos entre todos y, entre todos, poner freno", remarcó, al concluir que "en el trasfondo, para que la esperanza se expanda y realice es necesario promover los valores de solidaridad, sororidad y empatía".