
En la equinoterapia se trata de adaptar la equitación en caballos para niñas, niños y personas con alguna discapacidad, ya sea física o con problemas cognitivos. En la provincia, los diputados sancionaron una ley en ese sentido, pero no se la puede aplicar.
Mariana Catalán, de Dinastía Hípica, en dialogo con Medios El Independiente, explicó que la equinoterapia es “una terapia complementaria, a otras terapias, que realizan niños y adultos que tienen problemas cognitivos o motores, la cual tiene muy buenos resultados”.
Sobre el inicio de la práctica, Catalán señaló que primero se da un periodo de adaptación, dependiendo de cada persona y la relación que establezca con el caballo. Una vez lograda la confianza, se realiza la monta, que puede ser gemela, es decir cuando un niño o niña necesita de la asistencia de otra persona arriba del caballo o una monta individual.
“Los resultados son espectaculares”, resaltó Catalán, explicando que “el movimiento del caballo estimula el andar de la persona, porque es una simulación perfecta de la marcha, con lo cual el chico o persona con problemas en la movilidad, empieza a incorporar el movimiento, sensación, de la marcha como propia”.
En la misma línea, añadió que “la temperatura del caballo también es una estimulación, la vibración propia del animal, la diversión del movimiento, y la relación afectiva y de cariño que se establece, hace que los chicos avancen un montón, eso hace a la diferencia”.
En la provincia se desarrolla está práctica hace cinco años, en el club Dinastía Hípica, ubicado en El Pinar. El lugar cuenta con campo apropiado para su práctica, ya que allí también se realizan otras actividades ligadas a la equitación. Las clases se desarrollan los días sábados en distintos horarios.
Sobre la situación de la práctica, la referente dijo que “estamos trabajando en la idea de formar una fundación, porque los costos son bastante altos, todo lo que es mantener los animales y el equipamiento para la equinoterapia. Lo venimos realizando a pulmón, pero necesitamos darle más vuelo y creemos que mediante una fundación podremos hacerlo”.
En cuanto a la legislación vigente, destacó la Ley Nacional de Equinoterapia, ya que la ley aprobada el año pasado por la Legislatura provincial aún no se aplica. “Tenemos entendido que la ley provincial no se promulgó”, expresó Catalán.
“Estamos abocados a la ley nacional, porque es un tema que debe tomarse seriamente, es una terapia complementaria, no alternativa, debe entenderse así, para que las obras sociales se hagan cargo, paguen los profesionales y realmente pueda hacerse con el debido cuidado que necesita. Hoy por hoy no cubren este tratamiento las obras sociales, porque se lo toma como actividad recreativa y no como una terapia complementaria”, concluyó.
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