
El 25 de julio del 2018 se realizó el hallazgo fortuito de una urna funeraria en la localidad de Huaco, departamento Sanagasta. Los análisis de laboratorio realizados hasta el momento por personal del grupo Arqueología del CRILaR, han permitido estimar que los restos corresponden a un perinato con signos de haber sufrido algún tipo de estrés nutricional metabólico, según se observó en los restos óseos y dentales.
Como se recordará, el 25 de julio del año pasado, se realizó el hallazgo de la urna funeraria en la localidad de Huaco, a partir de la excavación de un pozo para el trasplante de un árbol en la propiedad de la familia Bulacio. Con motivo del hallazgo se informó a las autoridades municipales de Sanagasta, Secretaría de Cultura de la provincia y personal del CRILaR.
En el terreno pudo constatarse la presencia de una gran vasija cerámica ubicada a 60 cm de profundidad del nivel actual del suelo en la que se observaban restos óseos humanos en su interior. Al día siguiente la urna fue extraída por personal de la Secretaría de Cultura de la Provincia y posteriormente, mediante el pedido formal ante la Coordinación de Patrimonio Arqueológico y Paleontológico, se trasladó la urna para su estudio en el CRILaR.
Según precisiones brindadas por el CRILaR, la urna corresponde al estilo cerámico conocido en la región como Sanagasta, ubicado cronológicamente entre el 900 y el 1430 después de Cristo aproximadamente y la urna fue perforada intencionalmente en su base. De acuerdo a lo detallado, esta práctica se conoce como “vasijas matadas” y se relacionaría con un fin ritual para que la vasija se convierta en contenedor funerario.
Los trabajos de laboratorio implicaron la excavación con sumo cuidado del sedimento contenido en la urna para extraer lentamente los restos contenidos en su interior.
Los análisis de laboratorio realizados hasta el momento por personal del grupo Arqueología, del CRILaR, encarados por la licenciada Gabriela Sabatini y la Dra. María Soledad Gheggi, han permitido estimar que los restos corresponden “a un subadulto”, tratándose posiblemente de un perinato (alrededor del momento del nacimiento) que presenta signos de haber sufrido algún tipo de estrés nutricional metabólico, según se observó en los restos óseos y dentales.
Al respecto se informó, que no se han recuperado objetos asociados con el entierro. Y se espera avanzar con el estudio químico y molecular de los restos óseos, para la obtención de un fechado absoluto por radiocarbono, análisis químicos para obtención de datos sobre paleodieta e información genética, en el marco de los proyectos en curso dirigidos por el Dr. Pablo Cahiza y Gheggi.
Desde el CRILaR, desatacaron el valor del trabajo conjunto de vecinos, autoridades y profesionales para la protección del patrimonio arqueológico de la provincia “lo que nos permitirá avanzar en el estudio de aspectos sociales y culturales de las poblaciones que habitaron La Rioja en momentos prehispánicos”.