
Lo hizo a través de un escrito. Está acusada de ser jefa de una asociación ilícita que recaudaba coimas. Con críticas a las "detenciones arbitrarias a mansalva" para "arrancar confesiones", Cristina dijo que prefiere ir a juicio "frente a la ausencia" de un tribunal en esta instancia que "pueda reparar todas estas ilicitudes".
En diez días se cumplirá un año del escándalo que sacudió a la política, la justicia y el mundo empresario: la causa de los cuadernos, aunque el kirchnerismo prefiera decirle "de las fotocopias". El caso tuvo tiempos exprés para la habitualidad de Comodoro Py: la fiscalía y las querellas del Gobierno solicitaron la elevación a juicio y llegó el turno de opinar de las defensas. Fue Cristina Kirchner, la ex presidente que está acusada de encabezar una asociación ilícita que recaudaba coimas, la que eligió dar la sorpresa: pidió ir ya mismo a juicio oral.
¿Por qué? Porque "ante la ausencia manifiesta de un órgano jurisdiccional que en esta instancia pueda reparar" la cadena de "ilicitudes" que se llevaron adelante en el expediente, la defensa entendió que era "imprescindible" pasar al juicio oral para reclamar allí, "una vez más, el restablecimiento de los principios constitucionales que hacen al debido proceso legal, del que deben gozar todos los habitantes de la Nación, sin excepción alguna", según el escrito al que accedió Infobae y que fue entregado al juez Claudio Bonadio.
Con estas palabras, en medio de una campaña electoral que la postula como precandidata a vicepresidenta, Cristina Kirchner hizo su jugada en la causa de los cuadernos de Centeno. Dejó en claro que prefiere enfrentar el banquillo, como ya está haciendo ante el Tribunal Oral Federal 2 por la causa de la obra pública entregada al empresario Lázaro Báez en Santa Cruz, y que el caso deje la órbita del juzgado de Bonadio y la fiscalía de Carlos Stornelli.
"En condiciones normales, la posibilidad de que estas actuaciones pudieran ser elevadas a juicio, en términos jurídicos, resultaría absurda. Ello así, pues todo lo actuado es insanablemente nulo, al haberse vulnerado todas y cada una de las garantías previstas en la Constitución Nacional", sostuvo el defensor Carlos Beraldi.