
En un acto ante unas 5.000 personas, exigieron "una investigación imparcial" y apuntaron contra el Gobierno y la Justicia.
La familia Maldonado no quiere que se cierre la causa por la muerte de Santiago, el menor de tres hermanos criados en el pueblo bonaerense de 25 de Mayo, que había cumplido 28 años unos días antes de que se lo viera vivo por última vez, mientras huía a las corridas de un operativo de Gedarmería tras un corte de la ruta 40, el 1º de agosto de hace dos años, en la Pu Lof de Cushamen, territorio ocupado por una comunidad mapuche.
Santiago Maldonado apareció muerto 78 días después de su desaparición. Había ido hasta ese territorio de la Patagonia desde El Bolsón, para solidarizarse y reclamar la liberación del lonko de esa comunidad, Facundo Jones Huala. Pero el protagonista finalmente fue él.
Con la causa parada, y a punto de cerrarse, la familia, junto a organizaciones sociales y de Derechos Humanos, convocó a un acto en la Plaza de Mayo para reclamar otra vez justicia y pedir que se siga investigando cómo fue que Santiago, sin saber nadar, se tiró al río y se ahogó, y profundice sobre el rol de Gendarmería antes de que el tatuador avanzara sobre la orilla.
Sólo hablaron Sergio Maldonado y su compañera, Andrea Antico. Primero lo hizo ella, quien leyó un texto escrito por Santiago en algún momento previo a su muerte, ya que fue encontrado entre las pertenencias que "Lechu", como le decían en su pueblo natal, había dejado en El Bolsón.