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Delicias gastronómicas y deslumbrantes paisajes se fusionan en el "El Gran Pez"

(SANTA FLORENTINA- Enviados especiales) A 1539 metros sobre el nivel del mar, y como parte de la atractiva propuesta que ofrece la Estación Nº 2 "El Durazno" del Cable Carril, se sitúa el particular restaurante que lleva adelante el cocinero "Lutty" Juárez junto a su familia. En el lugar el visitante disfrutará de platos creativos, sabrosos y abundantes que tienen como protagonistas al Torrontés, el aceite de oliva, las aceitunas, las nueces y la algarroba.



Las delicias, tanto dulces como saladas, que se presentan ante el comensal acompañadas por los excelentes vinos de la zona completan la oferta culinaria del restaurante “El Gran Pez”, que se abre paso entre los mejores sitios gastronómicos de la provincia y del país.

Invitado por las Secretarías de Turismo Provincial y de Chilecito, y motivado por el deseo de descubrir una nueva propuesta gastronómica que se conjuga con una inigualable postal, EL INDEPENDIENTE visitó días atrás el particular restaurante que se sitúa en la Estación Nº 2 del Cable Carril, en la localidad de Santa Florentina, Departamento Chilecito.

Allí este matutino fue recibido por su dueño, Lutty Juárez, quien le dio una impronta personal al lugar basando su cocina en los productos que la zona provee. “Este es el tercer invierno que llevamos trabajando, nuestro menú se confecciona en el día, yo vivo en Anguinán y cada mañana visito a los productores de la zona que son los que me proveen los alimentos frescos con los que creamos los platos”, comentó el cocinero.

En ese sentido indicó que “ofrecemos una cocina de entorno, la idea es recuperar productos que se consiguen en la zona, y que representan a la provincia en el mundo, y llevarlos a la mesa, como son el aceite de oliva, el vino Torrontés, las aceitunas y las nueces, incluso en los postres trabajamos con harina de algarroba”.

De ese modo la exquisita carta varía entre bondiolas al Torrontés, fideos al verdeo con salsa bolognesa, vegetales asados, matambres con salsa de miel, panzottis de calabaza con salsa “Florentina” de tomates secos, aceite de oliva, albahaca, perejil, ajo y aceitunas, y tentaciones dulces como brownies y crepes de algarroba o bizcochuelos y budines de jarilla y arrope de chañar. Todos platos únicos que además se combinan a la perfección con excelentes vinos riojanos.

“Estamos en un continuo proceso de creatividad, armamos los platos con lo que tenemos, y siempre tratamos de mejorar y volver más atractivas las propuestas para responder las demandas de los turistas y de los residentes”, dijo el entrevistado.

 

De relatos fantasiosos

Consultado sobre el origen del restaurante Lutty explicó que “hace 11 años abrí un sitio gastronómico en Chilecito que requirió de mucho trabajo y esfuerzo, cansado lo vendí, con el tiempo conocí a ‘Juli’, mi actual mujer, y por cosas de la vida compré todo para montar un restaurante itinerante que girara por diferentes sitios turísticos del Departamento, como manteles, mobiliario, copas, la vajilla, hasta que, en ese proceso de gestionar el permiso, me reuní con el director del Cable Carril, Pablo Espinosa, y con la intendenta Silvia Gaitán y ellos me propusieron instalarme en este lugar”.

“Acá estaba todo abandonado, recuerdo que fue unos días antes de Semana Santa, de a poco el municipio local comenzó con la puesta en valor de la Estación 2 y nosotros en siete días montanos el restaurante”, añadió.

En cuanto al singular nombre del lugar el cocinero declaró que “tiene que ver con una cuestión familiar, así se denomina una película de Tim Burton (estrenada en el 2003) donde un hombre cuenta historias que su familia no cree hasta que fallece, y todos esos personajes que él relató asisten a su velorio, bueno algo parecido sucedió con mi mujer”.

“Cuando nos conocimos le conté de situaciones que había atravesado y en las que ella no creía, entonces siempre me decía que la próxima vez que abriera un restaurante le tenía que poner el nombre de esa película, es algo conceptual”, subrayó Lutty.

Precisamente siguiendo esa trama, basada en la novela de Daniel Wallace “Big Fish: A Novel of Mythic Proportions”, el propietario, que además de cocinero es artista plástico y escultor, se inspiró para la creación del logotipo y de toda la decoración del restaurante que acompaña su ambiente agradable y la innovación en los platos.

 

Inmerso en la montaña

“En temporada de vacaciones abrimos todos los días de 9 a 21 con desayunos, almuerzos y meriendas, cuando el clima se pone más calido brindamos también cenas, en verano acá arriba son cinco grados menos que en la ciudad, las noches son hermosas, el paisaje indescriptible y la gente ya tiene la opción de comer adentro o afuera”, continuó Lutty en diálogo con EL INDEPENDIENTE.

Respecto al entorno que rodea a su restaurante manifestó que “el Cable Carril forma parte de nuestra historia, es una obra de ingeniería majestuosa, el turista cuando llega a la Estación 2 se queda impactado por las estructuras de más de cien años que permanecen intactas, por las calderas, torres y vagonetas, también se maravillan por la tranquilidad y el paisaje, tampoco esperan encontrarse con un lugar como El Gran Pez en medio de la montaña”.

Y agregó que “yo pensé en todos los detalles, siempre nos organizamos porque se torna difícil la logística cuando te ubicas a siete kilómetros de la ciudad, acá tenemos lugar sólo para 28 personas porque quisimos que fuera un lugar acogedor, además el hecho de diseñar el menú en el día aporta novedad y frescura para los comensales”. A los platos del día se suman atractivos menús de seis y doce pasos unidos a un minucioso maridaje de vinos.

Sin dudas, El Gran Pez es una parada obligatoria, en cualquier época del año, si se visita el Departamento Chilecito. Una experiencia sensorial       que combina aromas, sabores, texturas y una buena compañía.