
La Fundación Argentina de Alimentos, integrada por nutricionistas de La Rioja, está implementando el programa Pan para celíacos, mediante el cual elaboran pan sin TACC para personas con celiaquía sin obra social. Con esta iniciativa, desde hace tres años, apuestan contribuir con la dieta de estos pacientes, que es muy costosa.
La Fundación Argentina y Alimentos fue creada en 2009. Su sede central está en esta capital, en Dalmacio Vélez 1178, pero desde hace 8 años también tiene sede en Chilecito. Está dedicada fundamentalmente en todo lo que es asistencia alimentaria, con varios programas en los que aborda la alimentación ante diversas patologías y problemáticas de la sociedad.
En diálogo con El INDEPENDIENTE, Mirna Nieto, presidenta de la fundación; junto con la tesorera, Verónica Bonano, se refirieron al trabajo en el marco del programa de elaboración de pan para las personas con celiaquía, que están implementando desde hace tres años.
Nieto contó que el programa de elaboración de pan para la gente cellisca está orientado a colaborar con su alimentación que es tan costosa. Asimismo, brindan capacitaciones para la elaboración de alimento y asesoramiento sobre la dieta.
“El celiaco el único medicamento que el tiene es el alimento, no puede consumir nada que tenga gluten, el tacc significa: trigo, avena, cebada y centeno”, contó Bonano y señaló que hace tres años pusieron en funcionamiento “esta mini panadería que elabora solamente productos libres de gluten (sin TACC)”.
Normas de calidad
Según precisó, todo el establecimiento está reglamentado con todas las normas de calidad “que tienen las instituciones aptas para celiacos. No se permite ningún tipo de contaminación, es similar a un laboratorio. Y las personas que están trabajando se las ha capacitado, incluso han recibido capacitaciones del Garrahan, que han ayudado mucho para nosotros podamos trabajar, porque quien ingresa tiene que tener conocimiento sobre qué estoy elaborando, para qué lo estoy elaborando y cuál es la finalidad”.
El pan se elabora lunes, martes y jueves. El pan que se elabora el lunes se distribuye al interior de la provincia, sobre todo en Chilecito, donde hay otros beneficiarios. Y en capital, donde el programa tiene 200 inscriptos, se distribuye martes y jueves.
Las nutricionistas comentaron que de cada persona que se inscribe, se realiza una fecha, se le pide certificado de domicilio, certificado médico donde conste que es celiaco o intolerante al gluten, o se pide una copia de la biopsia intestinal y DNI.
Entrega gratuita
“Se le arma un legajo a cada persona que viene a retirar el pan. Las personas que no tienen obra social vienen y llevan el pan de una manera gratuita porque son personas que a veces están en situaciones muy críticas. Hemos tenido casos externos que a veces la enfermedad está muy silenciosa y se les detecta cuando ya está en grado 3 o 4”, precisó Bonano.
Una vez que la persona se inscribe en la fundación “viene y retira el pan los martes y jueves, durante todo el mes. También se cuenta con un bono, porque viene gente que tiene otras obras sociales, como OSDE y otro tipo de obra social, y esa gente por ahí paga un bono, que además le permite acceder a la consulta nutricional. Tenemos una nutricionista que es especialista en Celiaquía”, señaló la tesorera.
Nieto agregó que en Chilecito hay “casos de muy escasos recursos donde no puede la familia (costear la dieta), donde afecta a toda familia, y en esos casos se trata de asistirlos con el pan o con alimentos que donan para celiacos. Recibimos donaciones de alimentos de empresas y con eso armamos cajas o bolsones y asistimos a los casos críticos, que realmente veamos que lo necesitan. Incluso hay casos de niños que vienen con problemas de peso, se los evalúa y se ve el tema de la asistencia”.
Pan natural
Teniendo en cuenta que las harinas libres de gluten son más caras, para realizar su tarea solidaria la fundación recibe ayudas de otras instituciones, sobre todo de la Secretaría de la Gobernación. “Sería imposible sostener el costo de las harinas, el kilo estaba a 130 pesos, se usa levadura sin gluten. La leche y todo lo que usamos tiene venir con el logo que identifica (sin TACC)”, precisó Bonano.
En los comercios locales los pacientes con dieta celiaca no tienen la oportunidad de encontrar pan fresco sin TACC, por lo que la fundación tiene una alta demanda. Lo suelen pedir de distintos puntos de la provincia, de provincias vecinas y de algunos restaurantes que tienen incorporado el menú celiaco, sobre todo en fines de semana largos, cuando se esperan turistas.
“El pan que se elabora en la fundación es muy natural, tiene una duración de tres, cuatro días, no más de eso. Se elabora en el día y en el día se lo entrega, hay panes que al no llevar químicos, conservantes, duran menos tiempo. En los supermercados es muy difícil encontrar y además es muy costoso. Es mucho el costo entre elaboración, insumos, mano de obra”, indicó la tesorera.