
El Oratorio Mariano Madre del Pueblo de Dios, fundado en Santiago de Chile por el padre Sergio Mena González en 1971 se expandió a Argentina y tiene ramas del movimiento en La Rioja, donde a través de una sencilla pedagogía busca ser un camino espiritual hacia la santidad.
La religiosa María Eliana Contreras, representante chilena del Oratorio, explicó que la iniciativa se enmarca entre “los movimientos de espiritualidad que surgieron con el Concilio Vaticano II”, un acontecimiento trascendente para la Iglesia Católica ocurrido entre 1962-1965 que incluyó una llamada universal a la santidad. De allí surgieron y se consolidaron movimientos como los Cursillos de Cristiandad y Acción Católica. Se dio así mucho más dinamismo a la acción pastoral antes reservada a las comunidades religiosas internas; los laicos se organizan con fervor y toman un protagonismo decisivo en la prédica de la doctrina social de la Iglesia.
Formado en el Movimiento Apostólico de Schönstatt, “el padre Sergio Mena González (82) tuvo la inspiración urgente de llevar la caridad a las personas en el camino a la santidad”. Así se conformó el espacio que actualmente ocupa el centro de oración en Santiago de Chile, donde se venera la imagen de la Madre del Pueblo de Dios. En La Rioja, en 1994, se instituye una extensión en el marco la primera misión encabezada por Mena González, quien visitó Córdoba y estableció la sede central en Argentina desde donde se propagó a otras ciudades.
El padre Martín Donetch fue el asesor para Argentina que llegó hasta la provincia en 2005 invitado por el padre Ramón Aciar; en esa oportunidad, un matrimonio donó un terreno para la construcción del Oratorio Torrente de Misericordia y comienza la conformación de las distintas ramas, entre ellas la Rama de Matrimonios y la Rama de Seculares. La madre María Eliana se radica en provincia como parte de la Rama Religiosa Misionera y surge aquí, en 2006, el Primer Tinkunaco de las comunidades del Oratorio, que en el país se realiza una vez al año y ya lleva trece ediciones. A su vez, desde 2015, se realiza un encuentro de carácter internacional. Durante estos eventos los integrantes comparten junto a los sacerdotes la reflexión sobre diversos temas en particular.
Un camino paso a paso
El primer fin de semana de septiembre se llevó a cabo en Tucumán el IV Tinkunaco Internacional de la Congregación Oratorio Mariano Madre del Pueblo de Dios, con participación de representantes y peregrinos de numerosos países. Fue presidido por el mismo padre Sergio Mena González, quien a pesar de hallarse en silla de ruedas y aquejado por enfermedades propias de su avanzada edad, llegó una vez más hasta Argentina. El encuentro alcanzó una concurrencia de 400 personas.
Para relatar esta experiencia, visitaron EL INDEPENDIENTE acompañando a la madre María Eliana, Irma Rodríguez, Mary Luz Artaza, Adelina Rivera y Aurora Herrera. Rodríguez se unió a la comunidad este año y expresó que “fue maravilloso desde el punto de vista de la fe, porque se tocaron temas centrales como el aborto, la Educación Sexual Integral (ESI), el divorcio y la familia, entre otros”. En las conclusiones se plasmaron distintas vías de acción para “contrarrestar las situaciones que atacan hoy a la familia, los valores y la fe”, indicó con entusiasmo.
Otra de las características de este Oratorio Mariano es la conformación de grupos de “autoeducación”, lo que se cumple odológicamente -según aseguran las creyentes- “en presencia de la Virgen, a través del camino de un examen de conciencia profundo, que nos permite ir mejorando y acercándonos de un manera simple a una santidad hogareña y muy concreta”, comentó Rodríguez. Se trata de un trabajo espiritual en el que se avanza paso a paso, fijando metas y grados.
Por su parte, la religiosa María Eliana resaltó que los encuentros o tinkunacos sirven para “el fortalecimiento de los valores de cada persona y para unir criterios”. La presencia de Mena González en esas reuniones “es muy fuerte y genera que haya unión entre las familias”, ponderó.
Mary Luz Artaza, una de las primeras en integrar las ramas riojanas, sostuvo que la importancia del Oratorio radica en que está dirigido a los laicos en momentos en que hay una escasez de sacerdotes. “Somos muchos los laicos que nos autoeducamos a través del material que recibimos, reflexionando y poniendo en práctica las enseñanzas. Todo eso que vamos trabajando durante el año se expone en los Tinkunacos, cuando compartimos con las ramas religiosas y el padre fundador”, comentó.
Al dar a conocer su presencia y las actividades que se llevan a cabo, el grupo alrededor del Oratorio Torrente de Misericordia busca contagiar la iniciativa y que se expanda a otras localidades de la provincia. “Estamos abiertos a contactarnos y explicar la obra y los carismas para que se entienda que se puede estar en otros actividades o movimientos religiosos y al mismo tiempo participar de éste, ya que por sus características nos va marcando desde adentro hacia afuera”, enfatizó Rodríguez.
Por su parte, Rivera y Herrera aportaron que la ciudad Capital la capilla de oración se encuentra ubicada en la calle Fragata Sarmiento del Barrio Cochangasta, en el terreno que fue donado para dar comienzo al movimiento local. Ambas se manifestaron entusiastas por el impulso que fue tomando en estos años.
El año que viene está programado realizar el 14° Tinkunaco Nacional, cuya sede será Catamarca, centro de actividades marianas a nivel nacional. El 2020 es también muy especial porque conllevará la realización del V Tinkunaco Internacional en la sede de Santiago de Chile, ocasión en la que se celebrará el 50° aniversario de Oratorio Mariano Madre del Pueblo de Dios.
“El hombre está vaciándose de Dios”
Como acaso lo es cada época a su modo, son estos tiempos difíciles, de divisiones y conflictos, de situaciones de profunda pobreza, aislamiento y vulnerabilidad. La madre María Eliana coincide en que “el hombre está vaciándose de Dios y su centro han pasado a ser las cosas materiales, cayendo en un relativismo, donde cada quien busca su verdad, cuando la verdad en sólo una, la de Jesucristo”, reflexionó.
En cuanto a los cuestionamientos que se hace a la Iglesia, de su presunto alejamiento de la realidad social, la religiosa remarcó que “el oratorio, a través de una tierna piedad mariana, tiene un carácter popular y la impronta de llegar a los pobres, buscando ser refugio para todas las personas. De hecho, las comunidades religiosas se acercan a lugares de extrema pobreza. Desde la Parroquia trabajamos en el asentamiento de El Mirador, donde hay un comedor y se canaliza la ayuda”, precisó.
Los carismas del movimiento son: “oratoriano”, por la importancia de los centros de oración, “mariano”, por la devoción a la Virgen María, “popular”, por estar dirigido a todo el pueblo, en particular, a los más pobres, “odológico”, por el trabajo espiritual graduado, y “auténtico”, por la adhesión a la voluntad de Dios.
Para ponerse en contacto con el Oratorio y sumarse a algunas de las distintas ramas, los interesados pueden hacerlo en la Casa de las Religiosas, ubicada entre calle Luis Vernet y Ganso Verde, del Barrio Luis Vernet; o bien a los teléfonos: 3804773545 ó 3804583000.