
El Movimiento Evita abrió un nuevo hogar de contención social en el asentamiento Futuro II de nuestra ciudad capital. Unos de los sectores más vulnerables de la zona norte.
El lugar está a cargo de la vecina Isabel y cuenta con un ropero comunitario, merendero, una Huerta y clases de apoyo escolar. Se espera que para comienzos del próximo año haya más actividades.
Hablamos con Javier Luna, analista y parte de la conducción del movimiento en La Rioja y comentaba que "para nosotros las ayudas, asistencia y contención son una necesidad y también una excusa. Sabemos que en estos contextos críticos lo único que logra verdaderas transformaciones es la organización de la comunidad y ese es nuestro objetivo, que el barrio esté unido y organizado".
Al ser consultado por la motivación de la apertura del local Javier Luna agregó que "Nos enorgullece poder aportar en estos sectores vulnerables pero no nos pone contentos, ganamos una elección nacional y provincial, pero seguimos ocupados en atenuar el impacto social de esta crisis hasta que las transformaciones de un nuevo gobierno popular lleguen".
Sobre las actividades desarrolladas en la casa, Luna advirtió que “el ropero es siempre necesario, sobre todo cuando el consumo familiar pasa de elementos de segunda necesidad a básicamente comida y tarifas”.
El dirigente destacó que “el merendero se hace muy necesario también para colaborar con la economía de las familias más necesitadas de la presencia estatal y la huerta tiene como objetivo transformarse en un elemento de prevención de consumo problemático para aquellos chicos proclives a caer en las drogas”.
Luna también explicó que “el cuidado y mantención de una huerta - además de la ayuda económica-- brinda al joven una ocupación con valores de cuidado, paciencia, responsabilidad y dedicación que colaboran en su formación, madures e integración social”.