
Se encuentra ubicada sobre calle Urquiza al 407, donde comenzará a reunirse la Comisión Directiva y, al mismo tiempo, se atenderá con regularidad a los matriculados y se llevarán a cabo reuniones y capacitaciones. Se emprendió un proceso de reorganización, ya que la institución tiene una antigüedad de 34 años en la Provincia.
El Colegio de Veterinarios local cuenta con 150 matriculados y concentrará la atención en su sede los días miércoles de 10 a 15 y los jueves de 17 a 19.
El ejercicio de la profesión veterinaria sea en forma privada o bajo dependencia del Estado o de terceros está sujeto al requisito de poseer título de grado universitario como Médico Veterinario, Veterinario, Doctor en Ciencias Veterinarias o equivalente y a estar inscripto en la matrícula que lleva el Colegio de Médicos Veterinarios.
“Ahora estamos organizándonos porque hay matriculados que se dieron de baja y otros que se están por dar de alta”, dijo a Medios El Independiente Victoria Asís, presidenta de la institución. El acto de inauguración de la nueva sede se llevó a cabo el 1 de noviembre pasado.
La actual Comisión Directiva encabezada por Asís, está integrada también por Marcos Narmona (vicepresidente), Ana Laura Bustos (secretaria), Laura Larcher (tesorera), Rafael Anglada (vocal) y José Brizuela (vocal suplente). En tanto, el Tribunal de Ética está conformado por María Guadalupe Otero, María Victoria Ríos y Sebastián Sitjar.
Este Tribunal de Ética interviene en la recepción de denuncias sobre el desempeño profesional de los matriculados, evaluando su conducta.
El evento contó con la presencia de representantes del Ministerio de Producción y de la Secretaría de Ambiente de la Provincia, áreas que fueron reconocidas por su apoyo.
Experiencia y sueños
“La historia de las instituciones se escribe a partir de los sueños y las acciones de cada uno de sus miembros”, resaltó Ana Laura Bustos durante el acto de inauguración de la sede. “Esta es la celebración de un sueño hecho realidad, de un hito en la historia del Colegio Veterinario. Este lugar será parte de nuestra vida, nuestra segunda casa y un lugar para gestionar, aprender y compartir momentos”, expuso en su mensaje.
Por su parte, Antonio Turbay, el primer veterinario matriculado en la Provincia, se reincorporó como miembro al Colegio para acompañar y aportar a los proyectos desde su vasta experiencia. Con emoción, el profesional expresó que la formación de la institución data de poco tiempo después de recuperada la democracia, a partir de la iniciativa de unos pocos veterinarios.
“Es un esfuerzo muy grande para tratar de cumplir con los objetivos del Colegio y que cada veterinaria tenga su profesional, así logramos que varios se radicaran en la Provincia”, contó. “Hoy tenemos en La Rioja una Facultad de Veterinaria con título nacional, que es un orgullo para nosotros”.
Turbay destacó el rol del veterinario: “es fundamental y tenemos una gran responsabilidad para con la salud pública, para el mantenimiento del saneamiento ambiental, la atención de las mascotas, y otros muchos aspectos. El compromiso y la pertenencia son muy importantes y tenemos que dedicar parte de nuestro tiempo para el bien común”, concluyó, al reafirmar su vocación por seguir colaborando.