
El viernes 29 de noviembre se celebrará uno de los eventos más esperados por millones de personas: el Black Friday 2019. Si bien es una tradición heredada de Estados Unidos, en pocos años este aluvión de ofertas se consolidó como una de las fechas de referencia para compradores y comerciantes de todo el mundo.
Se conoce como “viernes negro” (en inglés Black Friday) al día que inaugura la temporada de compras navideñas con significativas rebajas en muchas tiendas minoristas y grandes comercios. Es el día posterior a la celebración de “Acción de Gracias” en Estados Unidos, que tiene lugar el cuarto jueves de noviembre.
A pesar de que es una tradición heredada de Estados Unidos, con el paso de los años el Black Friday se convirtió en una maratón de compras global que en cada edición se traduce en nuevos récords de ventas, y que incluso se extiende durante varios días.
En Argentina el evento se realiza desde el 2013 por iniciativa de Walmart, y este año el día de mayores ofertas se llevará a cabo el próximo viernes 29 de noviembre.
En los días previos al Black Friday, las pequeñas y medianas empresas iniciaron con los preparativos y anunciaron los descuentos que estarán disponibles a finales del mes tanto en sus tiendas físicas como virtuales.
Desde hace varios años el equipo de análisis del portal Black-Friday.Global analiza minuciosamente las tendencias en Argentina y en el mundo.
Según sus datos, el interés de los clientes empieza a incrementar el jueves anterior a ese viernes negro y disminuye el sábado posterior. En Argentina la intensidad de las compras se distribuye de manera bastante uniforme entre las 9 y las 23 horas, con picos a las 12 y a las 14.
Las categorías más populares en el país son, en orden de importancia, ropa, electrodomésticos, electrónica, zapatos, cosméticos y perfumes.
En cuanto a la cantidad, para la edición 2019 los argentinos consideran comprar un promedio de 2,7 productos, estando dispuestos a gastar alrededor de 6.205 pesos.
De acuerdo al estudio de Black-Friday.Global, la mayoría de los compradores online usa teléfonos móviles para realizar las transacciones, siendo en menor número aquellos que emplean computadoras y mucho menos los que compran a través de tablets.