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Rioja Jrs. clasificado en un bochornoso final

En un final con escándalo, el festejo fue de Rioja Juniors, que ayer igualó sin goles frente a San Martín y con la ventaja del triunfo (3/2 en la ida) se metió en la final del campeonato de la Liga Riojana. El fútbol, que fue muy pobre, quedó en segundo plano tras esa batalla campal.



El peor final ayer en cancha “oficial”, jugadores de San Martín y Rioja Juniors se tomaron a golpes para darle un cierre bochornoso y vergonzante a lo que fue un pobre partido de fútbol, y con un mal arbitraje de Fernando Esquivel.

Ese descontrol incluyó piedras desde las hinchadas, y un “cascote” lanzado por los hinchas de Rioja Jrs. ingresó a la cabina de Radio Independiente y golpeó al periodista Gastón Agüero.

Antes, en los 87 minutos que tuvo el partido, intenso, friccionado, entrecortado y con polémicas, Rioja Juniors fue quien más cerca estuvo del gol.

Dos mano a mano, uno bien resuelto por Joel Carrión, el otro con penal sobre Pazos que después marró Maxi Carrizo. Otra tapada del arquero tras un buen cabezazo de Ever Berrera y hasta el travesaño devolvió una arremetida de Pazos, quien definió exigido por la marca, resumen la búsqueda, intermitente del “xeneize”, pese al dominio o la mayor tenencia de pelota.

San Martín tuvo un poco menos, pero también generó lo suyo. Ugarte cabeceó alta una gran asistencia de Garay Britos, después Esidín estuvo brillante abajo tras un cabezazo de Agustín Luna Granillo y más tarde Maidana y luego Luna Granillo, definieron cerca del palo dos buenas situaciones.

Hasta allí el partido en situaciones. Pero pasaron otras cosas que fueron llevando el partido al terreno menos deseado.

Después los fallos, cuanto menos discutibles del árbitro Esquivel, quien ignoró un claro penal sobre Nicolás Gaitán a favor del “Santo”, y se mostró propenso a pitar cada acción dividida entendiendo faltas, las que eran y las que no también, con cierta tendencia para Rioja, situación que comenzó a llevar el partido a otro terreno, y con los jugadores de San Martín reclamando y protestando estas decisiones.

Y así, esos reclamos significaron tarjetas para Garay Britos y Maidana. En el segundo tiempo, un fuerte cruce –desde nuestro lugar, falta de Barrera sobre Garay Britos, retirado por la asistencia médica–, el juez –imaginamos por un exceso verbal–, le mostró otra amarilla y roja al jugador del “Santo”.

El partido, en ese contexto de las decisiones, resultó pobre desde las ideas, y con el correr de los minutos todo fue muy forzado.

El ingreso de Luna Granillo le dio decisión y búsqueda a San Martín, pero no demasiadas luces.

Se iba el encuentro cuando llegó ese final, en otro roce –el juez dijo luego que tenía decidido amonestar al hombre de Rioja Jrs.–. Lo cierto es que en los reclamos, alguien arrojó un golpe y fue el detonante para el bochorno del final.

Participaron casi todos, pagaron varios de los dos lados, hubo corridas, golpes, patadas y jugadores que fueron al piso de ambos equipos, aunque más tarde el juez, por los micrófonos de Radio Independiente, se encargó de decir que vio otra cosa.