
A diferencia de otros años, la Bajada desde el camarín al Presbiterio se realizó durante la mañana y se la trasladó a la Gruta de Choya.
Debido a que el 2020 será el año en el que se celebrarán los 400 años del hallazgo de la imagen de la Virgen del Valle, la tradicional Bajada desde el Camarín hasta el Presbiterio de la Catedral Basílica y Santuario Mariano se realizó de un modo distinto: fue por la mañana y luego se la trasladó a la Gruta de Choya, donde permaneció todo el día y regresó por la tarde en procesión. De esta manera empezaron las fiestas marianas en honor a la Virgen.
La tradicional Bajada fue anunciada por el repique de las campanas y a las 9 bajó del Camarín en brazos del Obispo Diocesano, Mons. Luis Urbanc, acompañado por sacerdotes del clero catamarqueño.
En el Paseo de la Fe la esperaba una multitud de fieles y como es habitual la saludaban con pañuelos en alto, levantando las manos y con vivas.
También, participaron las autoridades provinciales encabezada por la Gobernadora, Lucía Corpacci; el Intendente de Capital, Raúl Jalil, acompañado por su esposa, la diputada nacional, Silvana Ginocchio; autoridades legislativas, judiciales y de las fuerzas de seguridad.
Mientras, a viva voz resonaba con fuerza: “¡Gracias, Virgen María, por ser consuelo en el dolor y esperanza en nuestras alegrías!”. Y el lema del Año Mariano Nacional y IV Congreso Mariano Nacional: “Con María, servidores de la Esperanza”.
Luego del mensaje del Obispo (ver página 16), el Pastor Diocesano guió el rezo del Santo Rosario, pidiendo por los frutos del Año Mariano Nacional.
Al saludo “Viva la Virgen del Valle”, la amada Imagen fue transportada hasta el atrio del templo catedralicio.
Desde ese momento comenzó la caravana vehicular precedida por atletas y caminantes que se volcaron a las calles para acompañar a la Reina de este Valle hasta el lugar donde fue encontrada hace 400 años: la Gruta de Choya.
Sobre calle Sarmiento al Norte se apostaron los colegios del Carmen y San José, Fasta, entre otros. En la esquina de Sarmiento y Prado fue recibida por alumnos del Colegio Quintana, quienes le ofrecían una batucada, mientras los más pequeños la saludaban con mucha alegría.
Los vecinos salían de sus casas y lugares de trabajos, bellamente adornados con gallardetes, globos y altares para verla pasar. En la caravana se veían carteles que identificaban a distintos grupos que se sumaron a esta expresión pública de fe mariana. Había delegaciones escolares, maratonistas y otros deportistas, además de automóviles, motocicletas, bicicletas y vehículos de todo porte.
La caravana fue avanzando sin inconvenientes en medio de una suave brisa que acompañó la calurosa jornada.
Entre tantas manifestaciones de fervor, se destacó la actuación de alumnos de la Escuela de Sordos, quienes interpretaron una canción usando el lenguaje de señas cuando pasaba la Virgen.
Llegada a la Gruta
En la rotonda de ingreso a la Gruta quedaron estacionados los vehículos particulares y los fieles continuaron a pie el tramo hasta la Gruta.
A la Gruta de Choya, el lugar donde comenzó esta historia de 400 años, la Imagen llegó alrededor de las 11.40. Allí, entre las montañas que invitan a la contemplación, fue recibida con el tradicional himno “Oh Virgen del Valle”.
Se vivió un momento muy especial, de mucha emoción cuando el Obispo Diocesano la colocó en el templete que resguarda la Gruta del hallazgo y guió la Oración del Año y IV Congreso Mariano Nacional.
Al mediodía, se celebró la Santa Misa, en el que la multitud depositó sus intenciones, alabanzas y acciones de gracias a Dios por la valiosa y permanente intercesión de la Santísima Virgen. Al término de la celebración eucarística, los presentes se consagraron a la Virgen del Valle.
La Sagrada Imagen estuvo allí hasta la tarde y alrededor de las 19.30 cuando emprendió el regreso a la Catedral Basílica y Santuario Mariano.
Tras el acompañamiento de una gran cantidad de creyentes, las celebraciones del día culminaron con la misa de homenaje de los medios de comunicación social.