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Felipe y Baby, una historia de amor que cumplió 60 años

Cumplir tantos años de matrimonio es un privilegio y un regalo del que no todas las parejas llegan a disfrutar. La historia de Felipe y Baby, rompe todas las estructuras en una época en que las relaciones suelen ser efímeras. La pareja festejó el pasado jueves 19 del corriente su aniversario N° 60 de casados.



Baby del Valle Funes (80) y Felipe Francisco Agüero (85), riojanos de cuna, se casaron cuando tenían 19 y 24 respectivamente. “Fuimos novios 7 años y nos casamos. Primero por civil a la mañana y a la noche por iglesia, también hicimos un festejo en casa de mi mamá”, relató Baby. 

La pareja se conoció en el barrio, lugar donde todavía viven. “vivíamos a pocos metros, éramos vecinos, nos conocimos y nos enamoramos.  Yo pasaba y ella siempre me esperaba y así nos pusimos de novios”, dijo en tono de broma Felipe.

Luego de casados vivieron un tiempo en casa de los padres de Felipe, al año se mudaron y nació Eduardo (59) su primer hijo. tiempo después llegó Luis el más chico (51).

Baby comentó que el sustento económico de la familia fue siempre su marido. “El se dedicó siempre a trabajar en la Administración Pública, también trabajó en radio y en el diario El Independiente como corrector”. Baby en cambio se dedicó a cuidar de su hogar y de sus hijos.

“Hoy los chicos no duran ni 6 meses, la receta es la paciencia y si hay amor se mantiene la pareja”, aseguró Baby y agregó “como matrimonio creo que las situaciones más difíciles siempre estuvieron relacionados con la falta de dinero, y ahí vienen las desavenencias matrimoniales cuando faltan cosas. Por eso es tan impórtate la comprensión y el apoyo”.

 Al consultarle sobre algún momento de goce y felicidad a lo largo de estos años, ambos sostuvieron que los momentos de mayor felicidad fue el nacimiento de sus nietos y bisnietos.

“Ellos son nuestra felicidad, te reviven, te hacen sentir más joven”, expresó Felipe.

Lo esencial en la pareja fue el diálogo, así lo manifestó Felipe “es lo más importante, dialogando uno se comprende, ella me hizo entender cuando yo estaba mal. Uno no es perfecto”.

“A mí me gustaba cocinar, digo me gustaba porque ahora ya no puedo estar mucho tiempo parada y lo que más valoraba de él es que nunca fue pretencioso, siempre le gustaba lo que hacía”, dijo Baby.

Felipe resaltó el carácter de su mujer, “el aguante que me tuvo siempre es increíble, gracias a ella yo pienso las cosas, se que tiene razón en muchas cuestiones pero no le digo, no le doy la razón”, aseguró entre risas.

“No podemos pedir más, sólo agradecer a Dios, por nuestros hijos, nuestros nietos, nuestros amigos y por lo que nos dio y nos da”, finalizó Baby.

Como una forma de agradecer a Dios, el longevo matrimonio hizo celebrar una misa de agradecimiento en la iglesia Catedral, en la que renovaron los votos de compromiso, donde estuvo acompañado por sus afectos y luego no faltó el brindis familiar para celebrar este acontecimiento de la vida y recibir el saludo de todos quienes los acompañaron en este inolvidable momento.