
Kevin Benavides busca ganar por primera vez en la competencia. En Arabia Saudita, el salteño compite , entre otros, contra un hermano.
Llega la hora de la verdad para Kevin Benavides. El motociclista argentino es piloto oficial de Honda y buscará ganar su primer Dakar. Junto con el español Joan Barreda Bort son los dos referentes del equipo nipón que quiere cortar la hegemonía de KTM, marca que viene ganando en las dos ruedas desde 2001. La cita que arranca este domingo y que por primera vez se correrá en Arabia Saudita, representa el desafío más grande para el competidor salteño de 30 años y que en plena competencia estará celebrando otro aniversario (nació el 9 de enero de 1989).
Correr en motos tiene un valor agregado ya que es la categoría más peligrosa y la que más muertes (20) tuvo a lo largo de los 42 años de esta carrera. Es la cuarta participación de Benavides en esta competencia. En 2016 fue el primer compatriota en ganar una etapa en la divisional y terminó cuarto en la clasificación general. En 2017 fue confirmado como piloto oficial de Honda y era candidato, pero en los días previos sufrió un accidente mientras entrenaba y por una fractura en su mano derecha no pudo reponerse a tiempo y debió bajarse. En 2018 peleó por la victoria hasta el final y resultó segundo. Y en 2019 también era postulante al triunfo, pero una penalización lo dejó sin chances. Culminó quinto.
Luego de once ediciones en Sudamérica, la carrera más dura del mundo se mudó a las tierras árabes donde el contrato por cinco años se habría firmado por unos 70.000.000 de dólares a favor de Amaury Sport Organisation (ASO), la empresa francesa que maneja los destinos comerciales del evento. Será una experiencia nueva para todos los participantes. La nueva edición se larga este domingo. El 11 de enero será el día de descanso y terminará el viernes 17. Tendrá 12 etapas con un recorrido total de 7.800 kilómetros, de los cuales 5.000 corresponderán a las pruebas especiales, es decir, a velocidad pura.
Debido al cambio de continente y la delicada situación económica de nuestro país, en esta ocasión la legión albiceleste se vio reducida a 20 representantes contando entre pilotos y navegantes. En principio, el que más chances tiene para poder vencer es Benavides. Uno de sus rivales será su hermano Luciano (24 años), quien corre para KTM y logró en 2019 el título Junior en el Campeonato Mundial de Rally Cross Country, aunque no es una de las puntas de lanza de la casa austriaca.
A bordo de la Honda CRF 450 Rally, Kevin completó un año de intensa preparación corriendo en el mencionado certamen ecuménico donde terminó en el tercer lugar en la clase mayor. El Dakar es una fecha aparte a cualquier competición internacional y por eso vale tanto. Horas antes de la largada, habló sobre la gran aventura que se inicia.
-¿Cómo llegas para correr este Dakar?
-Llego muy bien preparado, física y mentalmente. Estoy recuperado de las lesiones que tuve en el año en el hombro y en la pierna así que me encuentro en muy buenas condiciones y muchas ganas de empezar la carrera.
-¿Qué se sabe del recorrido o al menos con lo que se pueden llegar a encontrar?
-Es muy poco lo que sabemos. Dentro de lo que se pudo averiguar, será un camino mixto con mucha arena, dunas y pisos duros. Acá nunca se hizo la carrera por lo cual va a ser una aventura totalmente nueva y tendremos muchísimas sorpresas. Con seguridad será un Dakar muy duro, muy largo con 5.000 kilómetros de carrera.
-¿Correr en un territorio nuevo es a favor o en contra?
-No sé si es a favor o en contra correr en Arabia Saudita. Lo que había a favor de cuando corríamos en la Argentina era el apoyo del público. Eso es lo que realmente voy a extrañar. Estar en nuestro territorio te hacía sentir más en casa y por ahí que uno podía conocer un poco más la zona. En cambio, en este nuevo país, es una aventura para todos por igual.
Hasta ahora los hermanos Marcos (2010, 2013 y 2016) y Alejandro Patronelli (2011 y 2012) y Nicolás Cavigliasso (2019), son los únicos argentinos que triunfaron en el Dakar, los tres en la categoría Cuatriciclos. Orlando Terranova en Autos y Federico Villagra en Camiones, lucharon por la victoria, pero no pudieron consagrarse. Que un argentino pueda coronarse en Motos genera una motivación especial. Más allá de ser la categoría de mayor riesgo, es donde corría el creador del Dakar, el recordado francés Thierry Sabine.
-¿Te conformás solo con la victoria o qué otro resultado sería bueno?
-Si uno está solo pensando en la victoria, pensando en el resultado, deja de disfrutar la carrera o todo lo que hacés para llegar a ese objetivo. Terminar ya es satisfactorio. Obvio que una victoria es cumplir con el sueño que tengo. Desde ya que en mi cabeza está la meta de ganar, pero también de intentar pasarla bien en el camino para lograr conseguir el triunfo.
-¿Sentís presión siendo el argentino favorito a ganar en Motos?
-Ponerme esa mochila de ir a buscar solo el triunfo puede jugarme en contra. Tampoco siento esa presión. Este año trabajé mucho la parte psicológica y vengo liberado de todo ese tipo de presiones. Tal vez antes sí las tenía. No tengo el peso de ser el argentino favorito o el piloto del equipo que pueda llegar a ganar. Me he sacado todas esas cargas y ahora estoy mucho más tranquilo.
-¿Cómo se maneja la tensión de tener que esperar un año para buscar revancha en un Dakar?
-Es difícil. El Dakar lo que tiene es que al ser una vez al año genera esa sed de revancha si no hiciste una buena carrera en la edición anterior. Eso te lleva a buscarlo en el siguiente. Pero eso también es lo que hace especial al Dakar: que una vez que terminaste la carrera y no cumpliste con tus expectativas, es como que no tenés ganas de tomarte vacaciones y estás todo el año trabajando para poder ganar el Dakar.
-¿Qué es lo más duro de esta carrera?
-Al ser una competencia tan larga en un segundo se puede ir todo el esfuerzo del año, más en mi categoría con todo el riesgo al que estamos expuestos. Hay que mantenerse calmado y enfocado. La concentración es tan importante como ser el más rápido en carrera. Ser fuerte en lo mental puede ser tan desgastante como en lo físico más si hablamos de etapas que duran varias horas.
-¿Qué se siente correr en la categoría más peligrosa en la historia del Dakar?
-El Dakar es la carrera más dura del mundo y como decís la categoría Motos es la más peligrosa. A los motociclistas se nos incrementa mucho más el riesgo y se hace mucho más difícil. Por lo cual es una gran responsabilidad y hay que tomarlo con mucho profesionalismo. Se entrena mucho para esto, para tratar de reducir los peligros aunque el riesgo siempre está latente. Somos pilotos y siempre queremos ir por todo. Aunque hay que controlar mucho las emociones y estar con los ojos bien abiertos y muy enfocados en los caminos.
-¿Qué sería para vos poder ganar el Dakar?
-Sería cumplir mi sueño. Hacer historia y quedar en lo más alto del motociclismo a nivel de América. Es lo que vengo trabajando hace muchos años y voy por eso. Estoy preparado y listo para pelear por el triunfo en el Dakar. Hice todo lo posible para llegar de la mejor forma. No saldré a luchar por el resultado desde el primer tramo cronometrado, pero sí día a día iré corriendo focalizado etapa por etapa para lograr al mejor resultado que es quedarme con la victoria.
Fuente: Infobae