La peregrinación se realiza hasta su oratorio en el Distrito Angulos. La imagen junto a los allis, devotos, promesantes y vecinos salió a las 5 desde la iglesia San Pedro, llevando 2 horas de caminata en un recorrido de 35 km..
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La popular y ferviente tradición religiosa que encierra esa pequeña imagen de tres centímetros del Niño Jesús de Gualco, cumple hoy su ancestral culto al regresar a su santuario en Angulos, proveniente de la cabecera de Famatina.
Serán más de 12 horas de caminata por los 35 kilómetros que unen Famatina con Angulos; para quienes deciden acompañar la procesión, la marcha sale a las 5 de la madrugada desde el templo San Pedro de Famatina, luego de haber estado un mes en Famatina y donde se compartieron diversas actividades y manifestaciones religiosas, incluidas las fiestas de fin de año y el Tinkunaco.
La presencia de lo natural, con los bellos paisajes famatinenses, que serán testigos de la peregrinación y el clima, que muchas veces no suele ser el deseado, se entremezcla con la presencia de lo cultural, con el canto de aillis, alférez, el coro y cada una de las manifestaciones que la comunidad de Famatina y departamentos vecinos suelen desarrollar durante esta jornada que mucho tiene que ver con una historia de fe conmovedora.
De la soledad a una multitud
La tradición famatinense reza que la celebración y devoción por el Niño de Gualco nació hace más de un centenar de años, cuando se escuchó llorar a un niño en cercanías del río Gualco, en la cabecera de Famatina. Luego, y siempre según la tradición, fue don Facundo Rearte quien encontró la pequeña imagen del niño Dios sentado y con el mundo entre sus manos. La obra es de piedra tallada.
En 1868 la familia Rearte (dueña de la imagen) se trasladó a la localidad de Angulos, pero con el compromiso con la comunidad de llevar la imagen todos los años a la Iglesia de Famatina el segundo domingo de diciembre, para participar en la novena en honor al Nacimiento del Niño Dios.
En los primeros tiempos don Facundo Rearte iba solamente acompañado por su familia llevando al “Niño” a lomo de mula en sus alforjas. Pero posteriormente un vecino, atribuyéndole a esta imagen un favor concedido, pide acompañarlo en el trayecto tocando una caja. Con el tiempo otros puesteros, trabajadores de la zona y la comunidad en general comenzaron a sumarse a la peregrinación que por estos años trascendió la provincia y que suma desde cientos y hasta miles de personas.
También al norte, Chilecito y Nonogasta
La devoción continuó y en el año 1978 por iniciativa de un vecino de este pueblo (ya fallecido) Juan Leiva, el Niño Jesús de Gualco llega a la localidad de Campanas.
Actualmente esta peregrinación sigue intacta durante una semana, cada mes de agosto, la Sagrada Imagen también visita las localidades vecinas de Chañarmuyo, Santo Domingo y pueblos del norte, sumándose en los últimos años, Pituil.
Pero eso no quedó sólo ahí y luego también comenzaron las peregrinaciones a Chilecito y Nonogasta, debido a la gran cantidad de fieles y devotos que acompañan en cada actividad al “Niñito” de Gualco.
Un dato no menor fue que el año pasado, por primera vez en la historia, el santuario Santa Rita de Casia fue el lugar donde descansó la imagen del Niño de Gualco, en un claro mensaje de apertura de la iglesia a las tradiciones populares.