Los explosivos resultaron ser proyectiles de morteros que alguien colocó en el baño junto al despacho de la recién nombrada auditora del Ministerio, Silvina Cornaglia. La funcionaria dio aviso a la Policía de la Ciudad.
Fuentes de Defensa informaron que los materiales tenían dispositivos verdes, algo que resultó llamativo, ya que el material de salva que se emplea en los ejercicios militares es de color azul.
La Brigada de Explosivos requisó el material y lo retiró del edificio mientras se evacuaba el ala sur del Edificio Libertador por precaución.
