
Luminarias que no funcionan, desagües pluviales destruidos, baldosas dañadas, el uso indebido de espacios ocupados por vendedores ambulantes y motocicletas mal estacionadas son algunas de las falencias que poseen las cuatro peatonales que se encuentran en el casco céntrico.
A simple vista se pueden notar las falencias que abundan en la Capital riojana. Es lamentable el estado de completo abandono que tienen las peatonales ubicadas en el casco céntrico de esta ciudad.
En un recorrido de Medios El Independiente por las peatonales de las calles 25 de Mayo, Buenos Aires, Joaquín V. González y 9 de Julio, se puede percibir la falta de mantenimiento y control por parte del Municipio capitalino.
Una gran cantidad de vendedores ambulantes ocupan con sus productos, los bancos dispuestos para el descanso de los circunstanciales peatones. Uno de ellos confió al diario que “este es un serio problema que lleva sus años”.
Del mismo modo, se pudo observar que los espacios están colmados de motocicletas mal estacionadas, que irrumpen el paso de los transeúntes, quienes además recorren el lugar, sorteando baldosas rotas y canteros destruidos. Uno de los vecinos se quejó y dijo que “no sabemos que hacer con los rodados que ubican en distintos sectores”.
En cuanto a las luminarias, un elemento que hace a la vista nocturna de las peatonales, muestran a simple vista que algunas no funcionan y otras se encuentran cubiertas por vegetación, producto de la falta de podado y mantenimiento de los árboles.
Sin embargo, lo más preocupante, debido al incesante avance del dengue, es el deterioro que presentan los desagües pluviales de cada peatonal, los cuales generan pérdidas de agua, que se acumulan o dispersan por las calles.
Otro detalle que se hizo notable fue que algunos comerciantes, en especial de la peatonal de la calle Joaquín V. González, utilizan los pocos árboles para sostener las rejas de los locales, lo que pone en riesgo al peatón y dificulta la circulación.