
17/04/20
El Presidente y su ministro de Economía, Martín Guzmán, anunciaron ayer una propuesta agresiva de pago de la deuda externa que los acreedores privados no están dispuestos a convalidar y amenazan con recurrir a los tribunales de New York para defender sus inversiones en la Argentina.
Alberto Fernández y Martín Guzmán decidieron en la soledad de Olivos que la negociación con los bonistas extranjeros debería concluir a mediados de mayo. Un plazo exiguo y perentorio frente a la diferencia que existe entre la oferta del gobierno y el deseo de los fondos que tienen una inversión “enterrada" en la Argentina cercana a los 70 mil millones de dólares. Si el presidente no abre un poco la mano y los acreedores privados no atenúan sus expectativas financieras, el resultado es fácil de adelantar: habrá default antes del 25 de mayo de 2020.
La diferencia básica entre el gobierno deudor y los bonistas acreedores se puede establecer a través de un criterio técnico que es sencillo de interpretar. El Valor Presente Neto (NPV por sus siglas en inglés), es un método que permite calcular al día de hoy, cuanto supuestamente valdrá en un futuro, el bono que los fondos recibirán tras la negociación con la Argentina.
La oferta del gobierno que hoy publicará la Securities Exchange Commission (SEC) establece que el NPV previsto por Guzmán para los bonos que intenta canjear será de 38 centavos por cada dólar. En cambio, los fondos de inversión que hacen sus propios cálculos financieros, replican que el NPV de sus títulos soberanos debería establecerse en 55 centavos por cada dólar.
Alberto Fernández y Martín Guzmán decidieron en la soledad de Olivos que la negociación con los bonistas extranjeros debería concluir a mediados de mayo. Un plazo exiguo y perentorio frente a la diferencia que existe entre la oferta del gobierno y el deseo de los fondos que tienen una inversión “enterrada" en la Argentina cercana a los 70 mil millones de dólares. Si el presidente no abre un poco la mano y los acreedores privados no atenúan sus expectativas financieras, el resultado es fácil de adelantar: habrá default antes del 25 de mayo de 2020.
La diferencia básica entre el gobierno deudor y los bonistas acreedores se puede establecer a través de un criterio técnico que es sencillo de interpretar. El Valor Presente Neto (NPV por sus siglas en inglés), es un método que permite calcular al día de hoy, cuanto supuestamente valdrá en un futuro, el bono que los fondos recibirán tras la negociación con la Argentina.
La oferta del gobierno que hoy publicará la Securities Exchange Commission (SEC) establece que el NPV previsto por Guzmán para los bonos que intenta canjear será de 38 centavos por cada dólar. En cambio, los fondos de inversión que hacen sus propios cálculos financieros, replican que el NPV de sus títulos soberanos debería establecerse en 55 centavos por cada dólar.
38 centavos por cada bono que ofrece Guzmán VS los 55 centavos de dólar que pretenden los inversores de Wall Street. Esa es la distancia que existe entre ambas trincheras y que puede desembocar en nuevo default para la Argentina.
Avalado por Alberto Fernández, el ministro de Economía previó en su oferta un premio o endulzante que podría llevar el NPV a 42 centavos por dólar. Un suba que en Wall Street es asumida como gesto de buena voluntad, pero que para los grandes fondos (BlackRock o Fidelity) tiene sabor a nada.
Y respecto a las otras variables de la propuesta -quita de intereses y de capital, moratoria de tres años, dos o tres bonos para canjear los actuales, o que el promedio de maduración de los títulos puede llegar a los 17 años-, son detalles que pueden caracterizarse como importantes y complementarios.
Entonces, la clave de la negociación está en el NPV: si Guzmán no se estira de 38 a 50 centavos por dólar, los bonistas evalúan presentar una demanda por incumplimiento en los tribunales de New York.