
27/04/20
Al cumplirse hoy el primer aniversario de la Beatificación de los Mártires Riojanos Monseñor Enrique Angelelli, del Presbítero Gabriel Longueville, del Fray Carlos de Dios Murias y del laico Wenceslao Pedernera, el obispo diocesano Dante Braida resaltó la pastoral y el legado de estos cuatro Siervos de Dios, asesinados durante la dictadura militar. También rememoró las emociones vividas en la ceremonia que se concretó con la presencia de miles de fieles de todo el mundo.
“Lo primero que siento al recordar ese día es dar las gracias por lo que vivimos y por la vida de cada uno de los cuatro mártires que abrazaron la fe, que permanecieron anclados en Dios y unidos a una iglesia que quería renovarse, ese camino los llevó a entregarse completamente a los demás, un espíritu que contagió a otros, ellos estaban comprometidos con el momento histórico que vivían”, expresó en principio Braida al ser entrevistado por Medios El Independiente.
En el mismo sentido exclamó: “también agradecer a todas las personas que trabajaron intensamente, y de manera armónica, para que la celebración del 27 de abril del 2019 fuera muy alegre y sentida, para mi significó un gran desafío, cuando llegué a La Rioja el 28 de diciembre sabía que debía abocarme a trabajar en la ceremonia, el 5 de enero nos reunimos por primera vez con los referentes de las diferentes comisiones y para el 25 de ese mes todos los grupos estaban conformados”.
“Entre las comisiones se creó una intersectorial que se puso en contacto con diversas organizaciones gremiales y de los ámbitos de la cultura, la educación, la política, y durante los cuatro días previos a la ceremonia se instalaron carpas en la plaza 25 de Mayo, yo me sentía tranquilo porque sabía que cada grupo estaba trabajando en lo suyo con compromiso”, resaltó el obispo.
Y agregó que “así la plaza se convirtió en un lugar de reencuentro de personas que abrazaron el ideal de Angelelli, allí se recibía a la gente que nos visitaba de otras provincias, de otros países, había muchos testimonios para escuchar, para ver, artesanías, conferencias, presentaciones de libros, además de novenas y vigilias, diferentes formas de traer al presente la realidad que vivieron los mártires y que nos permitieron reflexionar sobre qué nos dicen para el hoy”.
Muerte que da vida
Sobre el lema elegido para la beatificación, “Pascua riojana, alegría del pueblo”, Monseñor Braida explicó que “todo el pueblo sabe que las muertes de los hoy beatos fueron para dar vida, ellos están en la santidad, en la alegría, en la felicidad, hace poco encontramos como una especie de libro de actas que habían depositado junto a la tumba de Angelelli al momento de su fallecimiento donde la gente le pedía protección, confiada de que él está en el cielo, los mártires pasaron a la vida plena y desde allí interceden por nosotros”.
Seguidamente se refirió a la figura de Monseñor Angelelli. “Para mí siempre fue significativa, si bien no lo conocí personalmente él que me ayudó al discernimiento de la vocación, me motivó a esta entrega, luego, por las vueltas de la vida, me tocó preparar su beatificación”, subrayó.
Consultado sobre cómo vivió los días previos a la histórica celebración comentó que “sentí mucha paz, era algo que nos desbordaba, me dejé llevar por cada momento, quería que los que nos visitaban se sintieran contentos y como en casa”.
Momento de gozo
Al recordar la mañana del 27 de abril, el obispo de la Diócesis riojana manifestó que “fue un momento de gozo, sobre todo cuando le pedí al delegado del Papa Francisco que leyera el decreto de beatificación de los mártires, al escuchar sus nombres, sus historias, en la celebración participaron todos, incluso gente que es de otros credos o que no es creyente”.
“Otro instante que me ‘tocó’ mucho fue cuando dijo que Monseñor Angelelli es mártir del mensaje de los decretos del Concilio Vaticano II, un evento que marcó la renovación de la iglesia en todo el mundo”, expuso. Y añadió que “Angelelli supo poner en práctica en estas tierras ese proceso donde la iglesia se volvió más servicial, participativa, con una pastoral que trabajó en conjunto con la sociedad, con creyentes y no creyentes, para el cuidado de los más pobres, nosotros debemos seguir con esa inspiración”.
En la oportunidad, Braida también relató a Medios El Independiente su visita a Susana, una de las hijas de Pedernera, luego de realizada la ceremonia. En ese sentido dijo que “quería saber cómo se habían sentido ese día ya que ellos fueron los que más sufrieron, Susana me contó que al llegar al Parque de la Ciudad sintieron una paz enorme que los ayudó a vivir la ceremonia serenamente”.
Indagar en su pastoral y misión
En el marco del primer aniversario de la Beatificación de los Mártires Riojanos, el Obispo de La Rioja invitó a la comunidad a conocer la misión que tuvieron Angelelli, Longueville, Murias y Pedernera.
“En la época en la que vivieron los mártires había confrontaciones, gente que no estaba de acuerdo con la propuesta de Angelelli porque la veían como una opción política determinada y eso perdura en el tiempo, entonces yo invito, sobre todo a las nuevas generaciones, a que conozcan cuál fue la tarea y la misión de los mártires antes de juzgarlos, y a partir de ahí ver cómo resuena eso en sus corazones”, exclamó.
Asimismo, reflexionó en que “hoy nuestro trabajo es dar a conocer su fuente inspiradora que era el Evangelio, su espiritualidad, por ello preparamos desde la Diócesis un triduo de oración sobre sus vidas y publicamos en las redes sociales videos con testimonios”.
Para celebrar el primer aniversario de Angelelli, Longueville, Murias y Pedernera como beatos Braida presidirá hoy una ceremonia religiosa que tendrá lugar en la Iglesia Catedral, a partir de las 20, sin participación de los fieles y que será trasmitida en vivo por Canal 9, diferentes medios radiales y por las redes sociales de la Diócesis de La Rioja.
En la ocasión se tomará la Memoria Obligatoria de Santo Toribio de Mongrovejo, patrono del episcopado latinoamericano. Además, al concluir la misa se realizará una oración de canonización donde descansan los restos de Monseñor Angelelli.
En tiempos de pandemia
En un tramo de la entrevista, Monseñor Braida resaltó la necesidad de construir esperanza, de apoyarse unos a otros y de ser reflejo de la preocupación de Dios por todas las personas, especialmente por las más vulnerables, frente a la emergencia sanitaria que atraviesa el país y el mundo.
“En el marco del aniversario de la Beatificación de los Mártires nos toca mirar la santidad en estos hombres, su fuente de inspiración que era el Evangelio, también su compromiso con los demás ya que la fe implica un vínculo fuerte con Dios y con aquellos con los que caminamos día a día,”, expresó al respecto.
En relación agregó que “hoy, en tiempos de pandemia, debemos ayudar a la gente que siente temor, a los que no tienen un plato de comida, a aquellos presos que quedan en libertad y que no saben a dónde ir ni cómo desenvolverse y reinsertarse en la sociedad”.
“Tenemos que estar comprometidos con lo cotidiano y colaborar desde cada hogar cumpliendo con todas las medidas”, señaló el Obispo.
“Pascua riojana”
Los cuatro “Siervos de Dios” fueron beatificados durante una ceremonia que se desarrolló en el predio del Estadio “Superdomo”, ubicado en el Parque de la Ciudad. La celebración estuvo encabezada por el Prefecto de la Congregación de las Causas por los Santos, Cardenal Angelo Becciu, y el ya fallecido Monseñor León Kalenga Badikebele, quien se desempeñaba como nuncio apostólico en el país.
Cabe recordar que la causa de canonización de Monseñor Enrique Angelelli, el Presbítero Gabriel Longueville, el Fray Carlos de Dios Murias y del laico Wenceslao Pedernera inició el 31 de mayo de 2011, por iniciativa del Obispado de La Rioja y con aprobación del entonces presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Cardenal Jorge Mario Bergoglio, hoy Papa Francisco. El Vaticano dispuso la beatificación en el 2018 al probar que sus asesinatos fueron “por odio a la fe”, constituyéndose en martirios.
Uno de los momentos más emotivos que se vivió durante la histórica ceremonia del 27 de abril de 2019 fue la lectura de la Carta Apostólica, a través de la cual el Papa Francisco inscribió en el “Libro de los Beatos” a Angelelli y a sus compañeros mártires.
Luego de pronunciada la Fórmula de Beatificación, se descubrió sobre el escenario principal un gran cuadro de los cuatro beatos ante la manifiesta, y profunda, emoción de los fieles. Además se entonó su himno y, en procesión, los familiares de los mártires depositaron sus reliquias en el altar.