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17/06/20

La importancia de la mamografía en tiempos de pandemia

Es importante informar a las mujeres sobre los cuidados que deben tener en cuenta durante la pandemia que vive el mundo por el COVID-19. En este caso se hace referencia al cáncer de mama, siendo este el más frecuente en las mujeres tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo.



Preocupa saber que la incidencia de esta enfermedad está aumentando en el mundo debido a la mayor esperanza de vida, el aumento de la urbanización y la adopción de modos de vida occidentales.

Por esta razón, los médicos trabajan en la detección precoz con vistas a mejorar el pronóstico y la supervivencia de esos casos en el control del cáncer de mama.

Las estrategias recomendadas son el conocimiento de los primeros signos y síntomas y el cribado basado en la mamografía como único método de detección precoz.

Los factores de riesgo son aquellos rasgos, características o exposición de un individuo que aumenta su probabilidad de sufrir una enfermedad o lesión. En el cáncer de mama la contribución de diversos factores de riesgo modificables, como el consumo de alcohol, el sobrepeso, la obesidad y la falta de actividad física determinan el 21% de todas las muertes en mujeres registradas en el mundo.

Los factores hormonales y reproductivos como la menarquia precoz (antes de los 12 años) y menopausia tardía (después de los 55 años); la edad del primer embarazo (30 años), la nuliparidad (no haber tenido hijos) y la terapia hormonal de reemplazo, elevan el riesgo de padecer cáncer de mama en mujeres. La lactancia, en cambio, tendría un efector protector disminuyendo la incidencia de esta enfermedad.

Desde hace algunos años se trabaja en la búsqueda de aquellas mujeres con antecedentes de familiares directos (madre, hija, hermana) que tuvieron cáncer de mama, debido a que esta condición, multiplica el riesgo por dos o tres veces.

Algunas mutaciones, sobre todo en los genes BRCA1, BRCA2 y p53, se asocian a un riesgo muy elevado de este tipo de cáncer. Estos pacientes deben comenzar con sus controles mamográficos 10 años antes que se le detecto el cáncer al familiar.

En cuanto a los hombres también pueden portar mutaciones BRCA y pueden transmitírselas a sus hijos. Los hombres con una mutación BRCA2 tienen un mayor riesgo de tener cáncer de mama y de próstata.

La importancia del autoexamen mamario es una práctica de autoconocimiento de la mama buscando reconocer aquellas anormalidades en el tejido mamario. Se recomienda comenzar en la adolescencia (20 años) por eso la importancia de enseñarle esta práctica a nuestros hijos.

Hay que tener en cuenta que no reemplaza a la mamografía, sino es un complemento fácil y rápido de realizar, que si bien, su utilidad para detectar precozmente es baja, permite descubrir tumores de menor tamaño que de manera accidental.

El mejor momento para hacerse un autoexamen de las mamas es de 7 a 10 días después del comienzo del periodo, las mamas no están tan sensibles o con protuberancias en ese tiempo del ciclo menstrual. Si la mujer ha llegado a la menopausia, debe realizarse el examen el mismo día todos los meses.

La mamografía se puede comenzar a realizar a partir de los 40 años en forma anual en aquellas pacientes que no son de riesgo y no presentan signos y síntomas (screening poblacional). Recomiendan hacerlo 3 a 5 días después del comienzo del periodo cuando las mamas no están tan sensibles y evitar dolor o incomodidad durante el estudio.

Cuando necesito complementar con ecografía

La ecografía de mama produce imágenes de las estructuras internas de la mama, siendo de ayuda para diagnosticar masas o nódulos u otras anormalidades que su médico podría encontrar durante un examen físico o en una mamografía. También en mujeres menores de 30 años, las embarazadas que presenten algún síntoma en sus mamas. Es un método seguro, no invasivo, y no utiliza radiación.

Recomendaciones durante el aislamiento por Covid-19

La Sociedad Argentina de Mastología recomienda que aquellas mujeres que no son de riesgo, es decir, que no tienen familiares directos; no poseen síntomas, se realizan el autoexamen mensual y consultan con su médico periódicamente, no deben preocuparse y pueden planificar su control mamográfico con tiempo, una vez finalizado el aislamiento social, preventivo y obligatorio y la curva de la pandemia esté controlada. Cuando el caso lo amerita, sea por infecciones mamarias, supuración, aparición de un bulto, derrames por pezón, la atención deberá realizarse  con su médico. 

Es importante, en estos casos y para la salud en general los buenos hábitos; que consuma alimentos saludables y de bajo contenido en grasas, la actividad física es beneficiosa, disminuya el consumo de alcohol, controle el sobrepeso y la obesidad, estos hábitos de vida podrían llegar a tener un efecto de reducción de la incidencia de cáncer de mama a largo plazo.

Esp. Lic. Graciana Nagel

Prof. Adjunta Lic. en Producción de Bioimagenes – UNLaR - Esp. en Docencia Universitaria – UNCUYO - Disertante Nacional e Internacional de Cursos de Posgrado - Staff Servicio de Mamografía CAPS San Vicente.