
25/06/20
En contacto con la prensa, el obispo Dante Braida, indicó que el próximo lunes se concretará la santa misa por el aniversario y será transmitido por medios de la provincia. Además recordó que mañana, comienza la novena por las fiestas de invierno del Santo Patrono de La Rioja.
Con respecto a la celebración por el centenario de la Aureolización de San Nicolás, monseñor Braida expresó que “hay una serie de actividades preparadas, que tienen como punto culminante el lunes a la noche a las 20 con la misa, y luego de la misa se realizará la bendición de la aureola y la colocación posteriormente en la imagen del Santo”.
Agregó que esto permitirá “reconocer la santidad de San Nicolás, reconocer su intercesión valiosa ante tantas peticiones que le realizó la gente en distintos lugares del mundo pero más precisamente en La Rioja y otro mensaje importante es descubrir que Dios a cada uno nos llama ser santo en este tiempo que nos toca vivir. Los santos fueron fieles personas a dios pero comprometidas con su tiempo. Y hoy estamos nosotros en tiempo de pandemia en esta etapa de la historia, llamados a dar los mejor de nosotros para mejorar el mundo y para hacerlo más habitable para todos”.
Resaltó que “la fe se la vive donde uno está si hoy tenemos que estar en casa, la podemos cultivar, también con el compromiso en familia ocuparnos de los que están cerca nuestro para ayudarlos. El camino de fe nunca se detiene. Uno recurre a la intersección de los santos para una ayuda especial, sabemos que es una época de angustia, ansiedad incertidumbre por el rebrote del virus. La fe nos ayuda a apoyarnos en algo firme que es Dios y en sus santos, que sus intercesores”.
El obispo indicó que la procesión de invierno de San Nicolás se vivirá sin público y se hará una vuelta por plaza 25 de Mayo y contará transmisión “de canales, radio, redes sociales, al estilo de lo que sucedió en Catamarca con la Virgen del Valle”.
Aclaró en la oportunidad que la visita de la sagrada imagen a los barrios, “se está evaluando con el COE, posiblemente sea el sábado 4 de julio, en la medida que las condiciones sanitarias lo permitan”.
Hizo referencia además a la triste división social existente y la visión de la Iglesia ante esto. “Es una preocupación porque la división ya estaba, y hoy queda más de manifiesto. Uno percibe una inequidad social donde hay muchas personas que no tienen posibilidad de desarrollarse, o tener que trabajar un día significa no tener el plato de comida en su casa y eso habla de una diferencia social que hay en el mundo. No tenemos que desesperarnos pero debemos asumirla y ocuparnos de ella, que la pandemia lo haya puesto más de manifiesto no es para que nos peleemos sino para que la asumamos entre todos y no dejemos pasar esta oportunidad”.
Ante este panorama, Braida manifestó que dicha situación fue charlada con el gobernador Ricardo Quintela y demás pastores de otras iglesias. “Dentro de la iglesia lo charlamos con las comunidades, porque es una realidad que tenemos que asumirla y creemos en un Dios que dio la vida por todos, no podemos dejar pasar la oportunidad donde las cosas se nos manifiestan de modo más latente de trabajar por un mundo más unido y donde podamos compartir más la vida. No tratar de salvarnos cada uno”.
El obispo dijo que este momento tiene una característica distinta, pero es una oportunidad, la pandemia nos está como sacudiendo a que asumamos más las responsabilidades de trabajar por un mundo más justo y fraterno. La fe se manifiesta en el compromiso social".