
18/07/20
Lo confirmó la pericia de la Policía Federal que se conoció a seis meses del asesinato en Villa Gesell.
Cuando se cumplen seis meses del crimen de Fernando Báez Sosa en Villa Gesell, se conoció el resultado de una de las pericias clave en la investigación. La zapatilla de lona negra ensangrentada encontrada en la casa que los rugbiers acusados de matar a golpes al joven de 18 años pertenecen a Máximo Thomsen.
En las últimas horas la fiscal Verónica Zamboni recibió las pericias scopométricas, informe al que pudo acceder Clarín. El resultado complicó aún más la situación del joven que mayor cantidad de positivos tuvo en ruedas de reconocimiento.
"Se estableció que la impronta de la autopsia se corresponde con la impronta de Thomsen y con unas zapatillas marca Cyclone secuestradas que también coinciden con la impronta de Thomsen", confirmaron al diario fuentes de la causa.
La imagen de ese hombre pateando a Fernando en el suelo el 18 de enero de 2020 en la puerta del boliche Le Brique se pudo observar en una cantidad de videos que fueron difundidos desde el inicio de la investigación. Sin embargo, no probaban cuál había sido el golpe mortal que terminó con la vida del adolescente.
Ahora, en cambio, la pericia de la PFA Mar del Plata resultó tan completa que aportó a la fiscalía una prueba irrefutable de cuál fue el rol de Thomsen en la paliza que recibió Fernando.
Tras peritar 14 calzados: talla, marca, modelo e impresión de la suela, ya no quedan dudas de que el golpe letal que dejó su huella en el maxilar inferior izquierdo de la víctima corresponde a la zapatilla derecha de Thomsen.
Fuente: TN