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28/07/20

Más de 500 mil argentinos viven con hepatitis B y C y el 70% no lo sabe

Se trata de una enfermedad que puede tardar décadas en presentar síntomas, cuando las consecuencias ya son severas.



La hepatitis es una inflamación de las células del hígado que puede provocar cáncer o cirrosis si no se detecta a tiempo. La dificultad con esta enfermedad es que algunos de los tipos son silenciosos, por lo que muchas personas no saben que la padecen hasta que los síntomas ya son graves para la salud. En Argentina, se estima que alrededor de 500 mil personas tienen hepatitis B o C, pero solo el 30 por ciento están diagnosticadas.

Esto causa dos problemas preocupantes: aumenta el riesgo de contagio y hay mayor posibilidad de que la enfermedad evolucione y cause daño crónico del hígado. Desde 2010 que cada 28 de julio se conmemora el Día Internacional de la Hepatitis, elegido por ser la fecha en la que nació el doctor Baruch Blumberg, quien descubrió el virus de la hepatitis B e inventó una prueba diagnóstica y la posterior vacuna. La jornada tiene como objetivo resaltar la importancia de la prevención y detección, precoz y efectiva de esta afección.  

Hay cinco tipos de hepatitis: A, B, C, D (sub infección dentro de la B) y E (con rasgos parecidos a la A). Cada una tiene diferentes maneras de contraerse y consecuencias negativas. De todas ellas, la B y la C son las más frecuentes y las que se consideran "silenciosas" porque pueden no presentar síntomas por varias décadas. La primera afecta alrededor de 350 millones de personas en el mundo y la segund 160.

 La hepatitis A es una enfermedad aguda que puede contraerse a través del consumo de agua y alimentos que estén contaminados con materia fecal que contiene el virus. Por eso es frecuente en los países en vías desarrollo, donde el sistema cloacal y el sanitario son deficitarios. El tipo A no causa una enfermedad crónica.

 Raramente produce formas fulminantes que llevan a la muerte o a la necesidad de un trasplante. La letalidad de esta afección disminuyó notablemente desde que se incorporó al calendario la vacuna en el primer año de vida. “En 2005 en nuestro país se hizo obligatoria por ley la vacunación de la hepatitis A y con eso se ha cortado el contagio. En este momento hay bajísima circulación viral, cada tanto hay algún porque brote pero el virus no circula”, enumeró a PERFIL Luis Colombato, consultor del Servicio de Gastroenterología y Hepatología del Hospital Británico y profesor en Medicina de la UCA (MN: 45811).

FUENTE: PERFIL