
15/09/20
Los delincuentes además obligaron a la víctima a empujar su propio auto para poder robárselo. "Me querían abrir la boca para sacarme los dientes con la pinza" declaró la víctima a la prensa.
Un hombre de 56 años sufrió un violento robo el fin de semana pasado en la localidad de Saldán, en Córdoba. Dos ladrones lo golpearon, lo torturaron y además lo obligaron a empujar su propio auto para poder robárselo.
Germán, la víctima, estaba en su casa solo cuando lo sorprendieron los delincuentes y aunque no ofreció resistencia empezaron a atacarlo. “Dos personas muy violentas me golpearon, me tiraron al piso, me ataron y maltrataron. Decían que me iban a matar. Agarraron una pinza y me querían hacer abrir la boca para sacarme los dientes. A cada rato me pateaban”, relató el hombre en diálogo con El Doce.
En pleno ataque y en medio de la desesperación, la situación llegó a su colmo cuando dejó de funcionar de golpe la batería del auto de la víctima justo en el momento en que los ladrones intentaron llevárselo.
“Fueron con mi auto para cargar las cosas y se ve que se quedó sin batería, me pegaban para que les dijera dónde estaba el corta corriente, pero no tiene corta corriente”, contó el hombre asaltado que terminó, obligado por los dos sujetos, empujando su propio vehículo para que ellos pudieran escapar en él.
“Les dije que había que empujarlo y lo empujamos. Por suerte ahí nomás arrancó. Después me volvieron a atar al piso y demoré 15 minutos para desatarme”, agregó. Tras el dramático episodio, Germán fue trasladado al Hospital de Urgencias con golpes y moretones en todo el cuerpo, pero afortunadamente fuera de peligro. Según precisó su esposa después a los medios, la paliza le afectó la visión de uno de sus ojos y esa podría ser la peor secuela.