
04/12/20
La coordinadora del Departamento Integral de Salud Mental Infantil, licenciada Viviana Sadi, habló del trabajo que se realizó durante toda la pandemia con los niños y sus familias a través de la conectividad para poder continuar vinculándose en una realidad diferente que atravesó a todos.
Sadi comentó que “fue un acontecimiento que dio cuenta de una alteración continua cuyo efectos no era previsible en su primer momento, tuvimos que de pronto empezar a pensar como respondíamos de alguna manera, frente a nuestra población, con la cual trabajamos, el equipo interdisciplinario se abocó a construir una modalidad posible de podernos vincular y mantener el lazo con nuestros pequeños, y fundamentalmente con sus familias porque realmente el contexto familiar tuvo rápidamente que intentar adecuarse a estas condiciones con todo lo que es la incertidumbre, las dudas, que en realidad nos atravesó a todos, nadie quedó exento con sus particularidades de cómo cada cual vivía su experiencia y se posicionaba para poderse ubicar”.
Sostuvo que en este tiempo “había limitaciones reales en cuanto a conectividad, hasta horarios posibles en que los adultos referentes o los padres estaban disponibles o si continuaban con su tarea, o había un mejor horario de conectividad, eso llevó a que el equipo flexibilice los horarios, los días para que de esa manera garantizar la accesibilidad de todos los pequeños que estuvieran acceso a esta vinculación”.
De alguna manera “tratábamos de ir cubriendo y adaptándonos a las posibilidades reales que teníamos con estos adultos referentes y por suerte lo fuimos logrando, se apoyó muchísimo a las familias, a los adultos y eso tiene efecto en el resultado con los pequeños a su cargo”.
Sin embargo pese a la situación “con muchas familias se pudo continuar, otros ingresaron a partir de nuestra oferta en esta modalidad, con todo un aprendizaje por parte nuestra, un esfuerzo compartido entre todo el equipo”.
“En un porcentaje importante de Capital y el Interior, se pudo continuar porque íbamos en un aprendizaje mutuo, por eso fue importante acompañar tanto a los adultos, tuvimos que ingresar en lo cotidiano de la vida de cada familia, de cada casa, había lugares particulares que de pronto podía conectarse debajo de un árbol o irse a algún lado donde haba mayor conexión”.