
01/01/21
A partir de hoy y hasta el próximo mes de junio, el astro argentino se enfrenta a una de las decisiones más difíciles de su vida deportiva: continuar en el club de sus amores o emigrar en búsqueda de nuevos horizontes.
Comenzó la cuenta regresiva. A partir de este 1 de enero del 2021 Lionel Messi tiene en sus manos el futuro de su carrera futbolística. Todavía lejos del retiro, se debate entre dos opciones a las que pocas veces se enfrentó en su vida profesional: continuar apostando al club que lo formó y seguir comandando a un Barcelona en transición o armar las valijas para apostar por algo totalmente nuevo después de 20 años. Su contrato finaliza en seis meses, pero a partir de esta fecha tiene la posibilidad legal de cerrar un trato con otra entidad sin ninguna reprimenda.
Lo cierto es que sea cual sea la decisión no será para nada fácil y su porvenir no se resolverá ni hoy, ni mañana, ni la semana entrante, tal como él mismo lo detalló en su última entrevista con el periodista Jordi Évole: “Voy a esperar a que termine la temporada”.
“No sé si me iré o no, y si me voy, me gustaría irme de la mejor manera, siempre hablando hipotéticamente”. En ese tono se manejó durante la hora que duró la conversación con el presentador español y seguramente desde hoy, y hasta junio, comenzará a poner cosas en la balanza.
La situación en la que se encuentra ahora es totalmente diferente a la de hace cuatro meses, en la que estaba decidido a salir haciendo uso de su cláusula liberatoria. Con la junta directiva que tanto lo dañó en este último tiempo afuera del club, y en vísperas de las elecciones presidenciales pactadas para el 24 de enero, la Pulga empieza a encarar la recta más determinante de su carrera.
“Quiero estar en Barcelona todo lo que pueda, pero no quiero tener un contrato largo y quedarme por eso, sino porque sé que voy a estar bien físicamente, ser importante y ver que hay un proyecto ganador”, consideraba Messi en 2019 en una entrevista con Sport.
Tras esas declaraciones, la temporada 2019-20 terminó siendo una de las peores en los últimos años, perdiendo una liga a manos del Real Madrid, cayendo eliminados en cuartos de final de la Copa del Rey con el Bilbao y cerrando el ciclo con una histórica derrota contra el Bayern Múnich por 8-2 en cuartos de final de la Champions League.
Al ver que dicho “proyecto ganador” fracasó no sólo dentro del campo sino también afuera, con fichajes frustrados (Neymar), escándalos institucionales (“Barçagate”) y malos manejos dirigenciales, el rosarino estuvo a punto de ponerle fin a una larga historia de amor a la cual se vio prácticamente obligado a seguir viviendo para no involucrar jueces y abogados de por medio.
FUENTE: INFOBAE