
04/03/21
Cristina Sosa, chófer de Rioja Bus, contó su experiencia de conducir una de las unidades de la empresa estatal. En total, son 24 las mujeres al mando los colectivos del transporte urbano de pasajeros en la ciudad Capital.
Sosa en contacto con Medios El Independiente relató su experiencia al frente del volante de una unidad de Rioja Bus. “Por ahora somos 24 trabajadoras, pero hasta donde sé, tienen planeado sumar a más chicas”.
En cuanto a los primeros días arriba del colectivo, Sosa indicó “fue algo emocionante para mí, lo vengo viviendo de hace rato. Es todo un tema salir a la calle, tratar con la gente, la circulación por las calles, pero estoy muy feliz, contenta. Estaba muy ansiosa, hasta ahora me trataron muy bien. Si nos retaron, pocos nos marcaron cosas. También hubo hombres y mujeres felicitándome, tocándome bocina, fue algo muy lindo”.
Agregó además “mi familia está feliz, es algo jamás pensé en estar arriba de un colectivo. Yo manejo desde los 14 años, siempre manejé autos, camionetas pero esto fue algo que no estaba en los planes,
Sosa contó que es bailarina, profesora de baile, pero le apasiona manejar. “en el primer momento cuando lo vi al coche dije no, esto no es para mí, es muy grande. Con el correr del tiempo y las personas de Rioja Bus que me ayudaron y me contuvieron, tuve toda la fuerza, valor y ganas para estar arriba de eso. Mi hija y mi familia están felices y orgullosos de verme arriba de un colectivo”.
Amor a los vehículos
Santiagueña por nacimiento, pero riojana por adopción, Sosa comentó que desde jovencita manejaba camiones para regar la finca de su familia. “Corrí en moto, soy amante de la adrenalina” aportó.
Señaló que gracias a una amiga, se animó a presentar su curriculum para formar parte de la empresa Rioja Bus.
La actual conductora de la Línea 2 de Rioja Bus manifestó ante los diferentes comentarios por la incorporación de mujeres conductoras a la empresa, “me sentí muy dolida, el machismo no lo vamos a sacar de un día para el otro, eso va a existir. Nosotras estamos en la calle y corremos el riesgo de todos lados, hasta el día de hoy nadie respeta nada, no respetan la parada, nos autos nos cruzan por todos lados, eso sí, no son todos. Los taxis y remises nos hacen la vida imposible. Nosotras estamos trabajando, pedimos prudencia que sean más amables, todos queremos trabajar. No le quitamos el trabajo a nadie”.