
08/03/21
En el Día Internacional de la Mujer, Medios El Independiente presenta la historia de Jacqueline Guerrero, una podóloga clínica oriunda de Uruguay, quien hace más de 30 años cuida la salud de los pies y que, actualmente, se encuentra radicada en la provincia buscando mejorar la calidad de vida de las personas. La profesional también posee una basta experiencia artística circense, la cual la llevó a recorrer el mundo junto a su madre y su hijo.
Si bien es importante llevar adelante un adecuado cuidado de los pies, ya que son el único punto de apoyo del cuerpo, el objetivo de esta nota no es hablar de la podología en sí, sino reflejar la rica historia de vida de Jacqueline, “Jacky”, una podóloga clínica uruguaya que además de ser una apasionada de su profesión se desempeñó durante mucho tiempo como patinadora de hielo y acróbata, formando parte de la familia circense en compañía de su madre y de su hijo.
“Tengo 53 años y nací en Montevideo, Uruguay, cuando finalicé el secundario empecé a estudiar Podología, una carrera universitaria maravillosa; después de graduarme falleció mi papá y se desarmó la familia, en un paso por el país del circo ‘Holiday On Ice’ hice un casting y quedé en su elenco porque además yo era patinadora de hielo, a partir de ahí inicié con una larga lista de viajes por todo el mundo hasta mis 30 años”, relató la protagonista de esta entrevista.
Seguidamente comentó que “como mis hermanos ya tenían sus vidas armadas la llevé a mi mamá a la gira por Buenos Aires, yo también era acróbata y en paralelo atendía pies, en el medio conocí a un cordobés con el que me casé, me quedé viviendo un par de años en Córdoba y tuve a mi hijo Miguel, después de divorciarme me sumé a otro circo y seguí viajando con él, quien durante su infancia tuvo una vida nómade, y con mi mamá”. Con Miguel ya adolescente Jacqueline alquiló una casa en Córdoba para que él pudiera
concluir la secundaria en la vecina provincia en compañía de su abuela. “Mientras yo seguí viajando por el mundo, era animadora en un crucero, había conseguido ese trabajo por mi dominio del idioma inglés”, añadió la podóloga.
Al llegar a este punto de la historia Jacqueline hizo un paréntesis para detallar cómo su hijo siguió sus pasos circenses, y que luego la llevaron a tomar la decisión de vivir en La Rioja junto a su familia. “La idea era que Migue estudiara Veterinaria, pero como él se crió en el circo terminó siendo un trapecista de elite, se sumó al elenco de Flavio Mendoza y durante una gira del Circo ‘Servián’ por La Rioja conoció a la madre de mi nieta Mía, que ahora tiene dos años, y decidió venir a vivir a la provincia”, precisó. Agradecida de la Provincia Según puso en propias palabras la entrevistada, viajar por el mundo le permitió enriquecerse de diferentes culturas, conocer lugares y cosechar amistades en cada rincón del planeta.
“Soy una persona afortunada, conocí muchos sitios y viví en Colombia, Chile, México, a mis 35 años me incorporé a una empresa alemana, eso me llevó a vivir cuatro años en Basilea, una ciudad de Suiza que se encuentra en la frontera con Francia, estaba en pareja pero seguía viajando por todo el mundo, podía establecerme definitivamente en ese país pero en una de las tantas visitas a La Rioja me enamoré de sus montañas y decidí venirme a vivir con mi mamá, para así también estar cerca de mi hijo y mi nieta”, manifestó Jacqueline, segura de haber tomado la decisión correcta.
“Hace dos años y medio que vivo en La Rioja, cuando llegué Gustavo Vergara y Juan Fernando Díaz del Club ‘Unión’ me cedieron un pequeño galpón para que pudiera atender allí, yo le llamaba ‘la cajita de fósforos’ por sus dimensiones, solo entraba una camilla y una silla, tiempo después conocí al doctor Strasorier y me sumé a su equipo de trabajo, tener este consultorio me costó mucho”, expresó.
Y agregó que “el que quiere trabajar, trabaja, la gente de La Rioja es muy cariñosa y agradecida, tengo pacientes que me recomiendan ‘de boca en boca’, una materia pendiente es ir a atender en el interior de la provincia, yo subo fotos a mi Facebook de los diferentes casos que trato y que son muy fuertes a la vista, pero creo que es la forma de que las personas sepan que su problema se puede resolver”. En ese sentido, la podóloga se mostró agradecida de las y los riojanos, y para devolver un poco de lo que la provincia le brinda atiende gratis un lunes por mes a adultas y adultos mayores que no tienen para abonar la consulta. Los turnos se publican a través de su facebook Jacky Guerrero Podología y Salud. lo primero es lA fAmiliA Finalizando, Jacqueline hizo hincapié en que “la podología me permite vivir dignamente con mi familia, incluso pude comprar un terreno y estoy haciendo mi casa”. Asimismo, reflexionó en que “la vida acomoda las piezas y las cosas llegan cuando es momento, ahora estamos todos juntos porque mi hijo se vino a vivir a la provincia luego de que me enfermara de dengue el año pasado, acá da sesiones de masoterapia y está estudiando podología”. “Sí extraño viajar pero ya retomaré, me gustaría volver a recorrer el mundo, esta vez acompañada de mi nieta”, concluyó.