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15/03/21

ARCO Acción Ciudadana reflexiona sobre ser consumidor en un contexto pandémico global

En el Día Internacional del Consumidor que se conmemora este lunes, Arco de Acción Ciudadana y Deudas.Ar señalan que este día, sea un llamado de atención a todos los gobiernos, para que asuman la problemática como una cuestión de “prioridad ciudadana”, y no mirar hacia los costados.



Desde Arco de Acción Ciudadana y Deudas.Ar decidieron que este día, sea un llamado de atención a todos los gobiernos, para que asuman la problemática como una cuestión de “prioridad ciudadana”, y no mirar hacia los costados.

En ese contexto señalan que “Consumidores somos todos”. Mayor educación y difusión será la clave para elevar al débil a un nivel de equilibrio y revertir esta penosa realidad donde la regla es el desconocimiento.

Por eso Emanuel Akiki, presidente de Arco de Acción Ciudadana, este lunes a las 20, realizará un LIVE POR Instagram– Facebook  de Deudas.ar  con el tema “Deudas y los abusos a la ley de Defensas del Consumidor”.

¿Cómo nacieron estos derechos? todo comienza en el año 1962, cuando el entonces presidente de EEUU John F. Kennedy dijo ante el Congreso de su país: "Ser consumidor, por definición, nos incluye a todos".

"Somos el grupo económico más grande en el mercado, que afecta y es afectado por casi todas las decisiones económicas públicas y privadas. Pero, es el único grupo importante cuyos puntos de vista a menudo no son escuchados".

Por primera vez se tuvo en cuenta al consumidor en sí como el creador del movimiento económico masivo; por lo tanto, alguien que debe ser escuchado, respetado y a quién pedirle asesoramiento en políticas económicas, puesto que se es consumidor desde el nacimiento hasta la muerte.

 Incorporación a nuestra legislación.

Estos criterios fueron adoptados en nuestro país recién con la reforma de la Constitución Nacional del año 1994, incluyendo estos derechos de “tercera generación” en el artículo N° 42.

La norma constitucional constituye un verdadero estatuto de derechos y obligaciones que se complementa, básicamente, con la Ley de Defensa del Consumidor N° 24.240 y todas las normas complementarias que pretenden dar mayor tutela legislativa a la protección de los derechos de los consumidores. Pero a pesar de existir marco normativo, muchas veces “es letra muerta”, dando lugar a una defensa insuficiente.

Ahora bien, luego de atravesar un caótico 2020 que significó la caída del consumo masivo, aprovechamiento excesivo de las empresas, la acelerada inflación y especulación en las ventas, nos encontramos en un 2021 con demasiada incertidumbre.

El consumidor, como sujeto que moviliza las economías, tuvo que cambiar sus hábitos a la hora de adquirir productos o servicios, dado el proceso pandémico mundial y todo lo que trajo aparejado.

Lo nuevo y lo positivo. Destacamos el crecimiento rotundo del e-commerce en todo el país que fue el responsable de mantener el comercio vivo, el Home Office con la posibilidad de maximizar el trabajo desde nuestros hogares y los laboratorios de innovación fueron responsables de las distintas adaptaciones que fueron desarrollando para convivir en el Covid 19. 

 

Lo viejo y lo negativo. Aumento de conductas abusivas impartidas por empresas y comercios que aprovechan el contexto para maximizar sus ganancias. Por ello vemos:

-Supermercados que no cumplen con los programas nacionales de protección y ahorro para los consumidores (precios cuidados), trato indigno a los usuarios de la Tarjeta Alimentar y el ofrecimiento de productos cárnicos denigrantes para el consumo humano hacen que los consumidores sigan apostando a los comercios de proximidad que han crecido y ofrecen productos de calidad y a buen precio.

 -Bancos, financieras, tarjetas de crédito, mutuales y cooperativas que hostigan a través de estudios de cobranzas para el recupero de deudas a cualquier costo impartiendo conductas vejatorias, dejando al deudor en una situación de hipervulnerabilidad dado a que muchas de esas deudas ya prescribieron y los acreedores perdieron la acción por el mero transcurso del tiempo y que sin embargo amenazan constantemente con embargos de sueldo y bienes.

-Casas de Electrodomésticos que sobre evalúan los productos en las financiaciones haciendo de esto casi imposible el pago de las obligaciones contraídas, denotando una notoria insensibilidad a la hora de renegociar nuevos términos de pago.

-Planes de ahorro y créditos UVA (prendario e hipotecario) necesita un tratamiento especial, dado a que muchos consumidores son rehenes de la asfixia provocada por el aumento desmedido de las cuotas. Esto hace que el ahorrista o el tomador del crédito corran el riesgo de perder sus bienes y ahorros.

-Alquileres que prácticamente no se respetaron y que los propietarios impusieron nuevas condiciones perjudiciales para los inquilinos.