
16/04/21
En el Día Mundial de la Voz, Alicia Torres, Licenciada en Fonoaudiología nos comparte su enfoque sobre las alteraciones más frecuentes y la importancia de los cuidados de este instrumento de expresión.
“La voz es nuestro primer medio de expresión. En combinación con nuestra cara y nuestras manos, señala quiénes somos, qué queremos y como nos sentimos”, expresó la licenciada en Fonoaudiología, Alicia Torres.
El Día Internacional de la Voz, fue instaurado por la Federación Internacional de Sociedades de Otorrinolaringología en el año 1999, con el objetivo de difundir la importancia de los cuidados y la educación de la voz.
Herramienta fundamental para las relaciones interpersonales, la voz es también instrumento de trabajo (especialmente en docentes, locutores, periodistas, abogados, telefonistas) y de la expresión artística (actores, cantantes, cuentistas, stand up).
La profesional indicó que las alteraciones más frecuentes se presentan en los docentes, quienes están expuestos a la influencia de una serie de factores de riesgo que condicionan su salud vocal y su rendimiento, por ejemplo, la sobre carga vocal y la fonastenia. La primera hace referencia al uso de la voz durante mucho tiempo y sin descanso que provoca signos de inflamación en la laringe (edema y congestión). La segunda, es el cansancio o fatiga de la voz.
Los niños y adolescentes también pueden tener dificultades en su voz.
Las patologías más comunes son las disfonías funcionales y orgánicas. En el primer caso, se deben a un mal funcionamiento del aparato fonador, mientras que las del segundo tipo, se deben a una causa orgánica, como un nódulo, un pólipo o un quiste.
Por otra parte, en el contexto de la pandemia, según la OMS, una persona de cada seis, puede desarrollar un cuadro grave con dificultad para respirar (disnea) y pérdida de la calidad de la voz (disfonía).
Los síntomas más frecuentes son: pérdida en la calidad de la voz, fatiga respiratoria, odinofagia (dolor al hablar), sensación de presión en el pecho o cansancio en cualquier mínimo movimiento. También ronquera o voz con pérdida de brillo, entrecortada, “áspera” o seca; dolor laríngeo y pectoral; sensación de rigidez en la garganta; dolor en el cuello o disminución de la escala tonal.
En este día, la Licenciada invita a la comunidad a hacer un uso responsable de la voz, evitando situaciones de riesgo, como: el uso de sustancias nocivas como el cigarrillo, la sobrecarga vocal, hablar en voz muy alta, en lugares ruidosos, carraspear, entre otras.