
06/07/21
CHEPES (C). Un vecino de Chepes, pasó justo a tiempo cuando se estaba sacando a golpes de maza un surtidor de agua comunitaria, de carácter histórico, instalado por los primeros habitantes de Chepes, que llegaron junto al ferrocarril Gral. Belgrano y afortunadamente logró que se detenga la destrucción del centenario grifo de agua comunitario.
El vecino y docente Carlos Ruarte, acertó pasar en la mañana del lunes por la esquina de la intersección de las Av. San Martín y Av. Belgrano, donde se encontraba uno de los históricos surtidores, con su estructura de cemento que data aproximadamente de entre los años 1920/30, construidos por la gente que llegaba con el ferrocarril; justo en el momento en que un joven lo estaba rompiendo a mazazos, cumpliendo una directiva de las autoridades de Obras y Servicios Públicos, para realizar tareas de arreglos en la vereda.
En forma inmediata el profesor Carlos se dirigió hasta la oficina del Arquitecto Fernando Flores de la municipalidad y le refirió lo sucedido, relatando la importancia histórica de esos surtidores de agua, que en la actualidad han quedado muy pocos en la ciudad, los cuales estaban repartidos en varias esquinas importantes de Chepes.
Afortunadamente el profesional Flores, le comunicó que desconocía la génesis de esas pilastras y pidiéndole disculpas, hizo un compromiso de que no iban a ser tocadas y la que habían comenzado a romper, iba a ser reparada, como así también las que se encuentran en otros puntos de la cabecera departamental, ofreciendo la reparación, mantenimiento e indicadores de la referencia histórica.
Según refiere el docente, los surtidores fueron instalados por los primeros ferroviarios que llegaron a Chepes, ya que en el lugar no existía red de agua, por lo que se realizó una obra de ingeniería con una cañería subterránea por donde pasaba el agua dulce que se traía del rio de La Calera, localidad ubicada hacia el norte departamental.
Con nostalgia y muchos remembranzas, el profesor expresó que “tantos recuerdos de esos surtidores que ya van quedando muy pocos, los van sacando, rompiendo, sin darle el valor histórico que tienen, seguiré haciendo todo lo que esté a mi alcance para tratar de rescatar la historia de nuestra ciudad; al igual que otras referencias históricas que desaparecen y no sabemos dónde están”; por otro lado, en el libro “Viajes…” recientemente presentado por la profesora Liliana Cevallos, en uno de sus cuentos “Esos puntos cardinales” hace referencia a los mismos “los grifos de agua estaban ubicados en algunas esquinas y las personas mayores, sobre todo las mujeres, haciendo filas bulliciosas con todos los recipientes que sus brazos y manos resistían, recibían el agua”.