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22/07/21

Recuperó la vista gracias a la acción de trabajadores de una casa de comida

César Millicay, tiene 69 años, vive sólo, alejado de su familia, pero afortunadamente trabajadores de la cooperativa "El Buen Luis" casa de Comida, le tomaron cariño y gracias a la determinación de ellos y a los profesionales de Fundanoa se pudo evitar que quedara ciego.



La amistad entre los trabajadores de la casa de comida y César, comenzó en el 2019,  a partir de que Damaso Millicay, hermano de César, que radica en la Ciudad de Córdoba, contratara el servicio de vianda.

“Comenzamos a tomarle cariño a César, lo veíamos muy solo y además de llevarle la vianda todos los días, le ponemos la comida en el plato,  le cortamos la carne y un día le dijimos a su hermano que César necesitaba ayuda porque por su condición no podía manejarse solo”, contaron los trabajadores, que señalaron que el hermano le paga la vianda y a una persona para que limpie la casa.

Indicaron también que si bien el hermano quiso llevárselo a Córdoba, César se niega a ir, por lo que ellos van a visitarlo para ver que le hace falta.

“Empezamos a notar que César comenzó a perder la visión y lo llamamos a su hermano para contarle  y  nos envió dinero para poder trasladarlo en remis y algunos gastos  y así lo llevamos a los consultorios de FUNDANOA y el doctor Antonio Anzalaz autorizó que la operación de César sea gratuita, por lo que estamos eternamente agradecidos”, manifestaron.

Si bien César, tiene algunos familiares en La Rioja, no tiene contacto con ellos, la única hermana que lo ayudaba se enfermó y su hermano la llevó con él a vivir a Córdoba. “César, acá tiene una hermana y ninguno lo visita, ni los sobrinos, no sé qué problemas habrán tenido en el pasado pero con la edad que él tiene no es para que lo dejen solo".

"El hermano lo asiste desde Córdoba y nos tiene mucha confianza a nosotros que le llevamos la comida de lunes a lunes”, revelaron los trabajadores de la casa de comidas, que afirmaron que César, se maneja con un carrito y cuenta con una jubilación mínima.

Cabe destacar, que los trabajadores de la cooperativa “El Buen Luis” casa de comida, son los ex empleados de la tradicional rotisería Don Luis, ubicada frente al Centro Administrativo Provincial, que sufrió un incendio en el 2019.

El diagnóstico

Los médicos de la Fundación le detectaron a César ceguera irreversible en el ojo izquierdo, por glaucoma y ceguera por catarata en el ojo derecho, aunque también la presión en ese ojo estaba muy elevada, lo que podría haberle afectado la vista en forma definitiva si no se actuaba rápidamente, por lo que ese mismo día, se le realizó los estudios oculares prequirúrgicos y le solicitaron análisis de sangre y de corazón, que al resultar normales, se procedió a la operación con celeridad.

“César ingresó a quirófano con la presión ocular muy elevada debido a lo avanzado que estaba la catarata por lo que se le realizó una anestesia diferente, que permitió comenzar la cirugía en forma muy minuciosa, y lograr que la presión de su ojo fuese bajando sin riesgo de complicaciones”, relató el doctor Anzalaz.

Y continuó, “seguramente como fruto de su ilusión, César hablaba en todo momento durante la operación, aún habiéndole solicitado que se mantuviese callado para permitir trabajar a los cirujanos. Fue inútil; con su entusiasmo, César siguió hablando, aunque menos, y el equipo de cirujanos no insistió más en hacerlo callar, y siguieron trabajando para hacer bajar la presión ocular”, recordó el titular de FUNDANOA.

Afortunadamente, la presión ocular de César comenzó a ceder paulatinamente, lo que permitió que se pudiese continuar con la cirugía y realizar la extracción de catarata con colocación de una lente intraocular de alta tecnología que se dispone para estos casos. El procedimiento se realizó sin complicaciones, y César pasó a la sala de recuperación sin inconvenientes, para luego retirarse a su domicilio.

A día siguiente, los mismos trabajadores lo trasladaron para control y se comprobó una evolución favorable, el ojo se estaba recuperando normalmente, y César ya podía contar los dedos de las manos que los profesionales le señalaban, mientras que la presión estaba en valores normales.

Debido a la gravedad del caso, habrá que esperar las próximas semanas para determinar con certeza el grado de recuperación definitiva que tendrá en su ojo derecho.

En tiempo de pandemia, la solidaridad no descansa y se pone de manifestó en acciones loables de personas que aunque prefieren seguir en el anonimato, tienen un corazón enorme y están siempre dispuestos a ayudar, como es el caso los trabajadores de la cooperativa “El Buen Luis” casa de Comida y la de los profesionales de la fundación.

“Son historias que merecen ser contadas y acá en la fundación las vivimos a diario”, resaltó el doctor Anzalaz, y agregó, “es muy duro ver las desigualdades, por eso diariamente desde la fundación buscamos dar lo mejor de nosotros, porque el conocer estas realidades y ver que en medio de un tiempo de miedos y necesidades por la pandemia, siempre hay personas con un corazón gigante dispuestas a ayudar al prójimo con decisión y amor, como es en el caso de César, a nosotros nos llena el alma”, aseveró el profesional.