
01/08/21
Las riojanas y riojanos cumplirán hoy con la tradición de beber tres sorbos de caña con hojas de ruda macho, en ayunas, para espantar los males del invierno. Esta ancestral costumbre se remonta a la cultura guaraní, que reconocía en la hierba múltiples propiedades medicinales contra parásitos y enfermedades gastrointestinales, también para calmar el ardor y la irritación de picaduras de insectos y alimañas.
La fecha, además, coincide con el “Día de la Pachamama”, una celebración de origen quechua del noroeste del país que tiene sus propios rituales, como enterrar una olla con comida y otras ofrendas a la “Madre Tierra”.
La Pachamama es la principal deidad femenina de las comunidades andinas, descendientes del antiguo imperio inca, y es sinónimo de prosperidad. En rigor, su fiesta comienza el primer día de agosto y dura todo el mes, pero la tradición dice que el 1º hay que cumplir, casi de manera obligatoria, con el ritual de tomar caña con ruda para que brinden buena suerte en los negocios, la salud y el amor. Esta tradición nació hace más dos siglos en el litoral y en el norte, pero hoy se celebra a lo largo del país.
Tanto la caña como la planta de ruda son nativas de Europa y llegaron a América con la conquista. La ruda es una hierba a la que históricamente se le han atribuido propiedades curativas y “mágicas” para el cuerpo y el espíritu. Fue el pueblo guaraní, originario del NEA, Paraguay y el sur de Brasil, el que hizo la mixtura de los ingredientes y le otorgó el significado que trascendió a través de cientos de años. Utilizaron licores fabricados con chañar, patay, tunas o algarroba, a los que se les agregaba las hojas de ruda macho.
La llegada de los europeos provocó la mutación de la receta hasta la que se conoce en la actualidad. Los pueblos guaraníes tomaban caña mezclada con ruda porque en agosto históricamente se producían grandes lluvias y fuertes fríos, que provocaban enfermedades y epidemias que causaban muertes en la población. Además, las heladas arruinaban las cosechas. Los tres sorbos también tienen su explicación, el primero es para homenajear a la Pachamama (Madre Tierra) y los dos restantes para el resguardo de la salud.
En La Rioja la tradición se ha expandido por generaciones de familias, y hoy hay varios productores que aprovechan la ocasión para ganarse un dinero extra. Tal es el caso de las propietarias del vivero “San Expedito”, de la localidad de Juan Caro, quienes participaron ayer en la Feria del Productor al Consumidor que tiene lugar cada sábado en la plaza “El Centinela”. En diálogo con Medios El Independiente las feriantes comentaron que “desde el sábado pasado la gente nos viene encargando plantas de ruda, hoy (por ayer) trajimos de macho y hembra, los precios no se diferencian por una variedad u otra sino por el tamaño de la planta, se pueden conseguir desde 150 pesos hasta 500 pesos las más grandes”.