
22/09/21
A los 84 años falleció, este martes 21, Nicolás Fernando Zavaley, dirigente social y político, periodista, maestro de frontera, defensor de los recursos cordilleranos de Vinchina y Jagüé donde nació y vivió. Fue corresponsal de Medios El Independiente y referente para cronistas, guías de turismo o profesionales de la historia local y de los numerosos intentos de adueñarse de esas tierras.
El respeto, la admiración y el cuidado que lectores de este diario tienen por la cordillera, sus recursos y bellezas se lo deben a las amenas crónicas que enviaba. Un poco de poeta, escritor y hasta historiador se reflejaba en cada envío a la Redacción para dar una noticia, hacer un reclamo o defender las tierras de Jagüé y Laguna Brava de los especuladores. A sus poemas, relatos orales y crónicas les imprimía identidad propia reflejando la lucha por la sobrevivencia en un ambiente hostil por el clima, pero de extraordinaria belleza.
En una entrevista publicada por este diario, el 23 de octubre del año pasado, declaraba que “la ambición por apropiarse de los recursos naturales fue y es una constante y, de no ser por los reclamos publicados por El Independiente que alcanzaban repercusión nacional, no habría sido posible hacer respetar los derechos de los legítimos dueños”.
Con los años se retiró de la actividad laboral, pero no de su compromiso con lo social, con la historia y con la literatura y como todo emprendedor nato, se adaptó rápidamente a la tecnología, recibiendo diariamente la edición PDF del diario en el celular. En este vídeo, https://www.youtube.com/watch?v=KZUlWlgGOrk se puede apreciar a través de su voz, un poema al arriero cordillerano, símbolo de una época de bonanzas del Valle del Bermejo que tanto defendió.
Hace unos días había viajado a Córdoba, por controles de salud rutinarios ya que se encontraba bien, pero en la madrugada lo sorprendió una descompensación y horas después falleció. Las redes sociales reflejaron la trascendencia de su personalidad y el reconocimiento a su aporte comunitario.
Lo sobrevive su esposa María Matilde Asís y sus hijos, Fernando, Ariel y Elizabeth a quienes transmitió el respeto y la admiración por los paisajes cordilleranos y por la pertenencia local, por eso sus herederos siguen comprometidos con lo social o vinculados al turismo rural y de aventura.