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17/10/21

“Siempre seguiré adelante por mi niño para que tenga mejor calidad de vida”

En el marco de las celebraciones por el Día de la Madre, Medios El Independiente dialogó con Melisa Dayana Quinteros, una aguerrida mamá de 29 años de edad, quien gracias al apoyo de sus seres queridos y amigos supo empoderarse y sortear todas las dificultades que le puso en camino la vida.



Melisa es estudiante avanzada de la carrera universitaria Licenciatura en Trabajo Social de la Universidad Nacional de La Rioja (UNLaR), reside en la localidad de Aimogasta, departamento Arauco y mamá de dos criaturas, Felipe de 6 años de edad y una nena, de quien se encuentra transitando su sexto mes de embarazo, ya pronta a nacer. Desde la pandemia Melisa vive junto a su familia que la acompaña y da las fortalezas necesarias para seguir adelante siempre.

En la oportunidad, y refiriéndose a sus estudios, Melisa manifestó que “actualmente me encuentro estudiando, este es mi último año de la Licenciatura en Trabajo Social, por lo tanto ya estoy terminando con las últimas prácticas y pensando en arrancar con la tesis, que dicho sea de paso tengo pensado encarar una gran e importante temática para nuestra sociedad, el tema de los estereotipos de la belleza en las mujeres adolescentes, puesto que la mayoría de las veces generan desórdenes alimenticios que terminan en casos de anorexia y bulimia”.

“Entonces acá andamos, tratando de enfocarnos de lleno en esto, además porque la tesis requiere de mucho tiempo de dedicación al igual que las últimas prácticas de la carrera que también insumen mucho tiempo”, continuó Melisa, al tiempo que explicó que se retrasó en los estudios tuvo que ver con el hecho de haber quedado embarazada a los 23 años de edad, en sus épocas de estudiante, cuando todavía vivía en la ciudad de La Rioja, donde asistía a la universidad.

Sin embargo, relata que pese a quedar embarazada no dejó su carrera y continuó estudiando junto a su hijo, avanzando como podía y armándose de valor para salir adelante, no sólo porque había sido mamá joven sino porque además su nene había nacido con dificultades de salud, lo que le insumía más tiempo del común y la impulsaba a tomar el “toro por las astas” y pelearla hasta el fin, todo para dar mejores condiciones de vida a su hijo.

En ese sentido, Melisa expresó que “hace tiempo atrás yo estuve viviendo en La Rioja donde me encontraba estudiando, sólo que después me quede embarazada y comencé atrasar mis estudios, sobre todo cuando nació mi hijo Felipe, quien actualmente tiene 6 años de edad, pero no sólo por la maternidad en sí o el hecho de haber sido madre a los 23 años, sino porque él nació con una malformación en el sistema nervioso central, lo que generaba que él requiriera de muchísima atención mía porque había que llevarlo a fisioterapia y muchísimos controles médicos más”.

“Y todo eso me insumía mucho tiempo. Además, también teníamos que trasladarnos permanentemente a Córdoba porque los pediatras de acá me aconsejaban llevarlo para allá para tener una mejor atención médica, sobre todo porque acá nosotros no contamos con neurólogos infantiles, a diferencia de Córdoba que si los tiene. Es decir que anduvimos de acá para allá desde que él era chiquito, con todo lo que eso presuponía. Y fue así que fui quedándome en mis estudios, pero lo importante a rescatar es que no me di por vencida y que avancé como pude y ahora acá estamos, a nada de terminar mi carrera”, prosiguió Melisa.

“Pero eso porque pese a quedar embarazada y a los problemas de salud de mi hijo no dejé mis estudios de lado, sino que seguí estudiando junto a mi nene, avanzando como podía y haciendo mi carrera de a poco, llevándola como podía, y ahora gracias a Dios ya estoy en el último tramo, rogando poder terminar ahora en diciembre, así que contenta porque siempre se puede salir adelante, sólo que no hay que dejar de andar, y mucho menos perder las esperanzas, porque tarde o temprano todo mejora”, reanudó Melisa.

A ese respecto, la empoderada mamá, rememorando sus luchas, agregó que “además por ese entonces todo me era más costoso porque en La Rioja vivía sola con mi hijo, porque toda mi familia se encontraba viviendo en el interior. A veces sí, tenía el apoyo de mis compañeras y amigas pero aún así se me hacía todo muy difícil, muy cuesta arriba, con decir que por ese entonces ni trabajar podía siquiera porque no tenía quién me ayudara tiempo completo con los cuidados de mi niño. Y si bien su papá, de quien me encuentro separada desde que nació, me ayuda desde lo económico tampoco me acompaña en nada”.

“Pero ahora que estoy en casa junto a mi familia por suerte me siento más tranquila porque me ayudan y acompañan mucho, porque desde que comenzó la pandemia allá por el año pasado me vine para Aimogasta, de donde soy oriunda y donde me encuentro residiendo en casa de mi madre, junto a una hermana, un hermano y la pareja de mi mamá”, siguió Melisa, aunque también habló sobre la posibilidad de volver a mudarse a La Rioja y de su incansable y fallida búsqueda de vivienda por lo caro de los alquileres, ya que a causa de lasalud de su hijo deben movilizarse todo el tiempo hacia la Capital.

 “Yo ando con trámites de vivienda desde hace mucho tiempo, desde el 2017 más o menos, pero todavía nada, hace poco volví a actualizar papeles pero no hay caso, no sale nada, así que acá andamos, vamos y venimos, pero porque acá en Aimogasta no tenemos nada, porque el sistema de salud está completamente deteriorado y si o si tenemos que irnos hasta la Capital. Por eso, queremos irnos para allá y establecernos allá pero con las cosas como están, todo está muy verde todavía, sobretodo porque los alquileres se fueron muchísimo y porque con mi situación se me hace difícil conseguir trabajo, porque nadie va aguantar que vayas y vengas todo el tiempo”, añadió Melisa.

Y dando rienda suelta a su historia de vida y lucha, amplió: “Entonces no nos queda otra que quedarnos en casa de alguna amiga o compañera que pueda hospedarnos. Sin embargo no sé por cuánto tiempo más me van a permitir continuar así, porque ya estoy de seis meses de embarazo y a nada de ser mamá. Por eso mismo necesito urgente conseguir departamento en Capital, porque dentro de poco ya no voy a poder seguir viajando tanto”.

“Aunque pese a mi estado, también es cierto que por más que esté como esté voy a seguir adelante siempre porque quiero lo mejor para mi niño, una mejor calidad de vida, para que avance cada vez más y no desperdiciemos ninguna de las oportunidades que tenemos, que en nuestro caso es la de poder ir para allá y contar con la acogida y apoyo de tanta gente querida”, advirtió Melisa. En ese contexto, y refiriéndose a su nuevo embarazo por más difícil que le resultara, Melisa aguerrida, tenaz y de armas tomar repuso “una vez más volveré a repetir la misma historia, una vez más volveré a ser mamá sola, porque el papá de mi nena es quien también es papá de mi nene, quien se desentiende y siempre me deja sola, pero no importa, yo voy a seguir adelante como siempre, armándome de valor para pelearla y salir a flote sola, con la contención y ayuda de mi familia que nunca me deja sola”.

Una familia que acompaña

Para terminar, Melisa realizó una consideración más, partiendo de su experiencia de vida particular e historia maternal: “Quiero destacar que siempre se puede, sobre todo cuando una es madre, por todo el amor y cariño que siente hacia su hijo, porque así como yo pude muchas más pueden también. Sí, a paso lento, porque es difícil y cuesta, pero se puede, por eso no hay que desesperarse y mucho menos perder las esperanzas, siempre hay que seguir adelante, porque los mejores tiempos siempre vienen”. “Sobre todo cuando tenés una familia que te acompaña y quiere tanto como la mía, como asimismo tantos amigos y seres queridos, que siempre ponen su granito de arena para darme aliento y ayudarme a sobreponer- me a todo”, concluyó Melisa.