
18/10/21
Este domingo, Alexis Rosales fue instituido al Ministerio del Lectorado en una ceremonia que se desarrolló en la Parroquia Señor del Milagro. La misa fue presidida por el Obispo de la provincia, Dante Braida.
Alexis Rosales fue instituido al Ministerio del Lectorado en una ceremonia que se desarrolló en la Parroquia Señor del Milagro este domingo. La misa fue presidida por el Obispo de la provincia, Dante Braida.
En este sentido se celebró la eucaristía y además el seminarista Alexis Rosales recibió el ministerio del Lectorado. Fue constituido como ‘Servidor de la Palabra’.
"Para ser servidor de la Palabra hay que vivir de la Palabra, leerla, meditarla, asumirla como estilo de vida y, con la gracia de Dios, dejarnos configurar por ella", sostuvo el Obispo al comienzo de la ceremonia.
Asimismo expresó: "Querido Alexis, en las Sagradas Escrituras tenemos nuestro PAN de cada día. de ese Pan tendrás que alimentarte cada día junto con todo el Pueblo de Dios, para que tu vida se configure más con la de Jesús y pueda ser un reflejo claro de su presencia".
Además resaltó que "en un cristiano lo primero que se espera es su testimonio, su vida coherente con la fe que profesa. Sabemos que esto es obra de la Gracia de Dios pero que necesita de nuestra disposición, de nuestra docilidad a ella. Por eso Orar con la Palabra es clave, tanto de modo personal como comunitario, y escuchar la Palabra de modo especiales con el Pueblo Dios en la Eucaristía".
Braida añadió que "el Seminario te ha ido ayudando a profundizar en la Escucha de la Palabra y en el estudio de las Sagradas Escrituras. Profundizar este camino será una tarea diaria y de toda la vida".
"Aprovecho en este momento para agradecer la presencia del Rector del Seminario de San Juan, Pbro. Gustavo Lunas, del director espiritual Pbro. Alejandro Rodríguez. Agradecer sobre todo el gran servicio que realizan a la Iglesia en la formación de los futuros sacerdotes. Agradezco también la presencia de varios seminaristas riojanos y sanjuaninos".
De este modo, Dante Braida manfiestó: "Alexis, hoy asumes un ministerio, el del Lectorado, con el cual te comprometes a dar, a compartir la palabra de Dios con su pueblo, ya sea proclamándola en la liturgia como animando la tarea catequística o promoviendo su lectura en grupos y en comunidad".
Se trata de asumir un servicio más que necesario, en la Iglesia, servicio ligado al mandato del Señor “Vayan por todo el Mundo y anuncien la Buena Noticia” (Mc 16,15ss). En la diócesis desde el año pasado está fortaleciéndose la Animación Bíblica de la Pastoral. Cuando regreses será un ámbito a promover para contribuir a que todo el bautizado pueda comprender la importancia de la Palabra en la vida y nutrirse de ella diariamente para una vida plena.
"Una comunidad que se forja en la Escucha de la Palabra, crece y es una fuente de transformación social. La Palabra leída y meditada en comunidad, acompañada de los principios y valores de la Doctrina Social de la Iglesia, engendra ciudadanos que serán fermento de una sociedad más justa, fraterna e inclusiva. Esta escucha de la Palabra y la docilidad al Espíritu es esencial para el camino sinodal que queremos recorrer como Iglesia. Una Iglesia-familia donde cada uno de sus miembros ocupa y vive plenamente su propia lugar al servicio de los demás".
"Al mismo tiempo, impulsados por la Palabra queremos, cómo lo decimos en la primer línea pastoral: “Acrecentar la actitud misionera de una Iglesia en salida para llegar, con el consuelo y la esperanza del Evangelio, a personas alejadas o en situación de riesgo y vulnerabilidad por el efecto de la pandemia y otras causas preexistentes…”. Alexis, tú mismo has estado afectado por el Covid y has experimentado la necesidad de la fe en Dios y de una comunidad que acompañe el camino del dolor. Que este ministerio que hoy asumes puedas vivirlo de modo especial el servicio a los más necesitados".
Braida resaltó que: "Hay que vivir “Con un oído en el Pueblo y el otro en el Evangelio” nos enseñaba el beato mártir Mons. Angelelli. Él lo decía porque lo vivía así. Su cercanía con la gente iba acompañada de una cercanía al Evangelio. En su testimonio y en el de los demás mártires riojanos tenemos ejemplos cercanos y preclaros de vidas vividas plenamente desde la Palabra y buscando hacer crecer la obra evangelizadora de la Iglesia contribuyendo al desarrollo integral de todas las personas.