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22/03/22

River y El Portezuelo son finalistas

CHEPES (Especial para El Independiente). Fue un sábado bravo, jugado a dientes apretados que cerró con festejo de River Plate por una cabeza, a dos minutos de cumplirse el tiempo reglamentario. En tanto, Portezuelo levantó un partido increíble frente a Estudiantes y se convirtió en el otro fi nalista de la Liga del Sur..



RIVER HIZO UN BUEN NEGOCIO

San Martín sabía que el trámite iba a ser muy difícil, que debía transpirar la camiseta y que necesitaba ganar para igualar la serie. Pero los primeros diez minutos, la visita fue más profundo en su juego, con Carmona, por el centro, Sánchez por derecha y en la izquierda Quiroga disfrazado de volante, y el gran mosquero Pablo Guzmán. Después el “local” pudo pasar la mitad de cancha y se fue animando hasta equilibrar el juego. Aparecían los intentos de Flores, Moreira, Funes y Aguilera que morían en una defensa muy recia de los riverplatenses. Hubo una situación anómala que el árbitro no sancionó cuando el jugador “santo”, Arabel le dio un golpe de puño, sin pelota, a Carmona, y todo a la vista del juez de línea que hizo la vista gorda. Quien también anduvo caminando por la cornisa fue Díaz Chiavassa. Y cuando el primer tiempo se moría, vieron el acrílico rojo Aguilera y Muñoz.

El segundo tiempo, el santo de Ulapes salió con decisión y se jugó por entero y encontró la ventaja sobre el cuarto de hora. Una jugada por izquierda rompió la última línea de River, donde apareció Edgardo Flores para desatar la algarabía en la gran parcialidad de Ulapes, era el 1 a 0 y con ello abrigaba la esperanza de forzar la defi nición por vía de los penales.

 River asimiló la bofetada y fue paulatinamente acercándose al arco defendido por Maico Gutiérrez, a pesar que en los últimos minutos se quedó con otro hombre de menos, por doble amarilla se tuvo que ir Ramón Quinteros.
 
Los de la banda buscaban la falta cerca del área santa, y cuando el tiempo parecía extinguirse llegó la gran posibilidad tras una falta sobre Renzo Fernández, que él mismos, se encargó de resolver, su centro, casi como con la mano, encontró la cabeza del goleador Pablo Guzmán que cambió de dirección para colgarla del ángulo derecho del golero. Era el uno a uno, y la fi esta volvió a tomar el color rojiblanco. Un empate que vale una final. Lástima los disturbios del final, y la agresión al jugador Fernández de River, que por poco se transforma en una batalla campal.
 
LA “FURIA Y GARRA” DE EL PORTEZUELO
 
La primera fue de Estudiantes, que con actitud dominó los primeros cuarenta y cinco minutos. La visita lo ganaba con el tanto anotado a los 44’ por la velocidad Emanuel Muñoz, dejando en el camino a defensores e inclusive al golero para abrir la esperanza.
 
Con igual envión enfrentó la segunda etapa frente a un Portezuelo desorientado y a los 12’ Fernando Romero marcó el segundo para los “albirrojos”, Estudiantes se ilusionaba con llegar a los penales. Pero lamentablemente ese castillo que había levantado el visitante en tres minutos se desmoronó (23 ´y 26’), Esteban Flores y Hernán “Loro” Roldán empataron el encuentro, sacándole máximo provecho a dos desatenciones de la defensa estudiantil, y volvía El Portezuelo a inscribir su nombre en una final.
 
Después Estudiantes no encontró los caminos para volver a pasar al frente, mientras los azulgranas aguantaban y con garra y furia se aferraban al pase a la fi nal. (texto y fotos gentileza Prof. Enrique Maza).