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15/06/22

Nuevos paradigmas de tratamiento para pacientes con dermatitis atópica

(Enviado especial). En el marco de la Semana Mundial de la Alergia, la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica (AAAeIC) y la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD) organizaron la semana pasada un encuentro para hablar sobre dermatitis atópica, junto a un grupo de periodistas de todo el país, entre ellos estuvo presente Medios El Independiente, en la sede central de la AAAeIC en Capital Federal.



La dermatitis atópica es una enfermedad crónica e inflamatoria de la piel, caracterizada por brotes frecuentes, picazón intensa, irritación, dolor y enrojecimiento. La patología afecta profundamente la calidad de vida de los pacientes: impacta en el ámbito laboral, escolar, social y económico. Es fundamental un abordaje multidisciplinario.

Conocer mejor la enfermedad permitió entender sus causas y mecanismos posibilitando en el último tiempo el desarrollo de importantes novedades terapéuticas que permiten alcanzar una mejora significativa en la calidad de vida, especialmente de los pacientes con enfermedad moderada a severa.

Se estima que, a nivel mundial, el 10% de los adultos y el 25% de los niños viven con dermatitis atópica. Aproximadamente el 85% de los pacientes presentan las primeras manifestaciones de la enfermedad antes de los 5 años.

Se trata de una patología multifactorial, en la que intervienen factores genéticos, ambientales, alteraciones inmunológicas y/o problemas en la función barrera de la piel.

La picazón intensa que provoca la dermatitis lleva al paciente a rascarse permanentemente, en muchos casos, hasta dañar su piel e incluso predisponer a infecciones, generando ardor y dolor. Se manifiesta de manera distinta entre las personas, con síntomas que imponen una carga física, psicológica y económica significativa.

“La calidad de vida de los pacientes, sobre todo en casos de moderados a severos, y la de toda su familia o entorno, se ve muy afectada. En muchos casos, las familias, parejas o padres no duermen porque tienen que estar controlando que la persona no se rasque ni lastime. Elegir cómo vestirse es también un desafío para los pacientes, que deben optar por prendas que no intensifiquen la picazón”, expresó la Dra. María Valeria Angles, jefa de la sección Dermatología Infantojuvenil del Servicio de Dermatología del Hospital Italiano de Buenos Aires y coordinadora del grupo de trabajo de dermatitis atópica de la Sociedad Argentina de Dermatología (MN 100502).

Si bien la dermatitis atópica no es una enfermedad contagiosa, en ocasiones se convierte en una barrera social que genera burlas, discriminación y daños en la autoestima de los pacientes. “Los pacientes sufren bullying con frecuencia porque aún son muchos los que creen que es una enfermedad contagiosa, lo que indica el gran desconocimiento en torno a la patología.

La autoestima es lo que más se ve afectada, sobre todo en los pacientes adolescentes. En los adultos, la dermatitis impacta mucho en el ámbito laboral, ya que suelen darse ausentismos en los casos de infecciones cutáneas”, agregó la especialista.

Hay otras enfermedades desencadenadas por el mismo proceso inflamatorio de la dermatitis atópica, en el que el sistema inmunológico de los pacientes está sobreactivado y genera procesos inflamatorios sistémicos. Por ello, es muy frecuente que la dermatitis coexista con otras enfermedades alérgicas, como asma, rinoconjuntivitis, alergia alimentaria, entre otras.

“En algunos casos los pacientes inician, por ejemplo, con una alergia alimentaria y luego desarrollan dermatitis atópica. En otros casos, la alergia alimentaria coexiste y desencadena exacerbaciones de dermatitis. A su vez, la dermatitis atópica puede coexistir con otras enfermedades alérgicas respiratorias como rinitis y/o asma. Esto no se da en todos los pacientes, ya que muchos no presentan relación con alergias y la enfermedad se da exclusivamente como algo intrínseco de la piel”, explicó el Dr. Maximiliano Gómez, especialista en Alergia e Inmunología y presidente electo de la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica (MN 174006).

En este sentido, es fundamental un abordaje multidisciplinario de la enfermedad en el que intervengan diferentes profesionales. “La visión del dermatólogo y del alergólogo se complementan y el paciente se beneficia del cuidado integral, de su piel y de su alergia. Trabajar en conjunto garantiza una evaluación y un tratamiento especializado y complementario, en beneficio del paciente”, agregó Gómez.

Los especialistas coinciden en la importancia de un diagnóstico correcto y temprano de la enfermedad. “El diagnóstico temprano favorece la indicación de cuidados especiales de la piel que pueden evitar, en los casos leves, la progresión a eczema. A su vez, el diagnóstico correcto puede contribuir al alivio en aquellos casos con enfermedad más grave y avanzada”, explicó la Dra. Marta Patricia La Forgia, médica especialista en Dermatología y Alergia e Inmunología (MN 53413), y agregó que “la certeza del diagnóstico contribuye a no demorar los tratamientos sistémicos, evitando así el deterioro de la calidad de vida, en el que fundamentalmente el prurito tanto influye”.

 

La enfermedad en primera persona

 

Lucas tiene 23 años y hace 10 le diagnosticaron dermatitis, al brindar testimonio ante los periodistas presentes comentó: “Había noches en las que no podía dormir porque la piel me sangraba o supuraba, era insoportable. Mi familia se preocupaba porque me veían muy lastimado. Fue bastante el tiempo que transcurrió hasta dar con el diagnóstico correcto de la enfermedad. Cuando dieron en la tecla, mi vida cambió totalmente porque pude comenzar un tratamiento acorde. Por eso mi consejo siempre es que todos aquellos que tengan alguno de los síntomas de la enfermedad no dejen de consultar con los especialistas”.

Por otra parte, el testimonio de Jonathan es realmente desgarrador, tiene 32 años, le diagnosticaron dermatitis a los 19 pero la padece desde que nació. “Estuve 19 años de mi vida sin saber lo que realmente tenía. Cuando llegué al diagnóstico pasé por varios tratamientos, pero nada me ayudaba. Los corticoides orales llegaron a afectar mi vista y ahí fue cuando dije basta. Me rascaba todo el tiempo, me levantaba y tenía todas las sábanas ensangrentadas, me daba vergüenza salir a la calle. Rascarme tanto hacía que se me abra la piel, y vivía con el riesgo constante de infección”. Su vida cambió cuando encontró a una profesional que le ofreció otras alternativas de tratamiento. “Empecé a notar mejoras y desde ese momento sentí que había una luz de esperanza. Por eso es que a todos los que padecen la enfermedad les digo que sigan buscando hasta encontrar a alguien que realmente pueda ayudarlos, que los acompañe y los entienda. A todos les digo que dejemos de ser invisibles, contemos lo que nos pasa y busquemos la ayuda necesaria”.

 

Avances y novedades

 

Hasta hace algunos años, los especialistas no tenían las herramientas terapéuticas necesarias a la hora de manejar los casos moderados a severos. En el último tiempo, conocer mejor la enfermedad permitió entender sus causas y mecanismos posibilitando a su vez el desarrollo de tratamientos específicos.

“Fue mucho el tiempo que transcurrió desde las primeras opciones de tratamiento para la dermatitis hasta el día de hoy. Las herramientas para tratar a los pacientes eran muy limitadas” indicó la Dra. Angles.

“Las novedades más importantes para los pacientes con dermatitis atópica de moderada a grave en Argentina son la aparición de fármacos biológicos y, más recientemente, la aprobación del primer inhibidor de JAK, que con una dosis oral diaria, ha demostrado reducir notablemente la picazón y las lesiones cutáneas en los pacientes”, indicó el Dr. Gabriel Gattolin, especialista en Alergia e Inmunología, expresidente de la AAAEIC y coordinador de Investigación Clínica en Fundación de Estudios Clínicos y en el Centro Respiratorio Infantil de Rosario (MN 3090).

“Esto supone una gran noticia ya que se trata de fármacos más efectivos, con estudios científicos de respaldo que garantizan su seguridad y que mejoran notablemente su calidad de vida dado que disminuyen las lesiones cutáneas y la picazón. Estas nuevas opciones terapéuticas nos llenan de alegría, tanto a los médicos como a los pacientes, porque finalmente podemos tener algo diferente, seguro y efectivo para ofrecerles. Significa una esperanza para aquellos pacientes que ya habían probado todo lo que había hasta el momento y no lograban mejorías”, concluyó la Dra. Angles.

 

En La Rioja se atienden consultas

 

Es importante destacar que el sistema público y privado de salud de La Rioja cuenta con diversos especialistas en Dermatología, no debemos dejar de insistir que ante cualquier síntoma se debe acudir al médico de cabecera o al Centro de Atención Primaria de la Salud para recibir un diagnóstico temprano y en todo caso te derivarán a un especialista.

Desde el Ministerio de Salud de La Rioja indicaron, ante la consulta de este medio, que el Hospital Enrique Vera Barros cuenta con un plantel de profesionales en Dermatología, donde se atienen diversas enfermedades de la piel tales como psoriasis, dermatitis y otras tantas, que con un tratamiento adecuado brindan una mejor calidad de vida al paciente.

En el caso del interior provincial, los profesionales de la salud están en condiciones de derivar a un especialista a cualquier paciente en caso de ser necesario para un mejor diagnóstico y posterior tratamiento de su patología.

Es importante señalar que la automedicación y el uso indiscriminado sin recetas de corticoides genera un costo muy alto en los resultados adversos para el cuerpo del paciente, es por ello que siempre se debe acudir al profesional de la salud para que le pueda brindar un diagnóstico temprano y posterior tratamiento.