Joven trabajadora denunció a su jefe por acoso sexual
Una mujer de 24 años denunció al propietario de un local comercial ubicado en la zona este de la ciudad, más precisamente en barrio Cementerio, por reiterados hechos de acoso y abuso sexual. Asimismo, la demanda civil aún no avanza porque desde la Secretaría de Trabajo le habrían indicado que falta personal.
En diálogo con Medios El Independiente, una joven de 24 años de edad, de quien este matutino se reserva su identidad para proteger su integridad, relató una situación de violencia sexual que vivió por parte de su ex jefe, de apellido Cuello. Este último, es propietario de un minimarket, que se ubica por avenida Madre Teresa de Calcuta, en barrio Cementerio. Allí, la joven se desempeñaba en el puesto de atención al público, donde cumplía turnos rotativos de 8 horas, que iban desde las 22:00 hasta las 6:00, y de 6:00 a 14:00.
La joven indicó que un día, realizó doble turno y comenzó a notar actitudes extrañas por parte de su jefe. “Empezó a mandarme mensajes para que le acerque unas cervezas a su camioneta, diciéndome que trate que nadie me vea y que ‘de paso me quedaba a tomar’. Yo procedí a ignorarlo, pero empezó a ser insistente con las llamadas, por lo cual le entregué en ese momento mi celular a mi compañera de turno. Le dije ‘si es que llega a venir y preguntar por qué no respondo, le voy a decir que estaba atendiendo y que vos me tenías el celular’. En menos de 10 minutos él llegó al negocio, preguntando porqué yo no respondía, pero que conste que él me estaba invitando y yo lo ignoraba”, indicó la joven.
En este sentido, señaló que ese fue el inicio de reiterados hechos de acoso, que comenzaron a volverse físicos. “Llegó, me abrazó, me dio besos en la cabeza y en la frente, diciéndole a mi compañera que él siempre me tuvo ganas, pero que yo no le llevaba el apunte. Aproveché que había gente para atender, entonces pude salirme de esa situación y él se fue”, recordó.
Es así que “cada turno se puso más feo”, aseguró, dado que llevaba a sus amigos al negocio, y seguían los acosos verbales en frente a estos hombres, incitándolos a que la observen con comentarios como “miren el cuerpo que tiene”.
Asimismo, Cuello habría aprovechado otras situaciones para poder tocar sus partes íntimas, sin su consentimiento, colocándose en lugares estrechos del local, por donde ella debía pasar y en esa circunstancia la “rozaba”, aparentemente fingiendo que sería sin intención.
Siguiendo esta línea, la joven relató a este medio un día que tuvo mucho temor, porque se encontraba sola en el local, debiendo cumplir su horario laboral de madrugada, acotando que “no veía las horas que llegarán mis compañeras para hacer cambio de turno”. En ese momento, el propietario llegó junto a otros amigos hombres, acosándola para que se vaya con ellos al finalizar el turno. Ella, para tratar de escapar de esa circunstancia, dijo que no y enfatizó que debía regresar a su casa con su pareja. “Me contestó que le mande un mensaje a mi novio, diciéndole que no iba a poder ir porque él me recargaba el turno y que yo tenía que cumplir”, dijo la trabajadora, añadiendo: “Estaba jugando con la necesidad de una”, en referencia a su puesto laboral.
Ayuda psicológica
La joven indicó que decidió denunciar por violencia de género a Cuello, presentando todas las pruebas de las situaciones de acoso. Desde la Justicia caratularon la causa como “abuso sexual simple”, dado que la mujer indicó que hubo tocamientos sin consentimiento. A su vez, libraron una orden de restricción, que el empleador deberá cumplir, para resguardar la integridad física y emocional de la víctima.
Siguiendo con la entrevista, la mujer remarcó que estos hechos le provocaron un severo cuadro de depresión, por lo que debió recibir asistencia de profesionales de salud mental. “Estoy con ayuda psicológica porque aún no puedo retomar mis actividades como antes, ya que estuve un mes encerrada en mi casa, por miedo, en un cuadro depresivo”, indicó, agregando que desde el Juzgado de Violencia de Género le brindaron acceso a una profesional, de manera gratuita, quien la contuvo. “Hoy, gracias a la ayuda de la psicóloga, que me está re ayudando, puedo decir que estoy mejor”, consideró.
Secretaría de Trabajo
Uno de los factores que más influyó en su estado de depresión, de estrés y preocupación, es que el hecho de hacer valer sus derechos y de denunciar las situaciones de abuso, conllevaría a quedarse sin su fuente laboral. Ante esto, decidió también realizar una demanda civil pero, desde la Secretaría de Trabajo no habrían avanzado a la fecha, luego de varios meses, por falta de personal. La joven mostró a este medio una conversación digital que tuvo con una representante de esta entidad, donde se observa que ella consultaba si se había dado aviso formalmente a Cuello sobre dicha denuncia, a lo que le respondieron que “aún no se lo notificó porque no tengo notificador”. Ante esto, la joven resaltó: “Luego ella salió de licencia y no tuve más novedades. La última vez que se comunicaron conmigo fue el 18 de julio”, destacó.
“No soy la única”
Por su parte, la mujer sostuvo que el acusado ya tendría antecedentes por hechos similares. “Quiero destacar que tomaba solamente chicas en su negocio, no permitía personal masculino. Sólo habían dos hombres que llevaban la mercadería y se iban, nada más”, hizo hincapié, y continuó: “Tiene varias denuncias anteriores, pero no sé porque no está preso”, aseguró, sobre otros hechos que también involucrarían a preadolescentes.
Para finalizar, la joven se dirigió a otras mujeres, quienes habrían pasado por la misma situación de vulnerabilidad con el propietario del local, y exclamó: “Quiero que mi causa no quede en la nada, por el simple hecho que ellos tienen más poder. Quiero que se animen a denunciar, porque soy consciente que no soy la única que pasó por esta situación. Quiero decirles que no tengan miedo, porque nosotras no estamos haciendo nada malo”.
Líneas de asistencia
Si sos víctima de violencia de género, o conocés a alguien que lo sea, comunicate al 144 desde cualquier punto del país, las 24 horas del día, para asesoramiento. Al 911 para emergencias, al 101 para presencia policial y 107 para asistencia médica.
Para denuncias, dirigirse a la comisaría más cercana.