
Libros perfectos para llevar de viaje: novelas breves, clásicos, thrillers y joyitas contemporáneas para leer sin apuros estas vacaciones. Historias atrapantes, emotivas y versátiles para disfrutar al sol o en la sombra.
Las vacaciones siempre son una invitación a bajar el ritmo y entregarse a la lectura y este verano 2026 es una buena opción para sumergirse en la lectura.
Autores argentinos e internacionales que invitan a viajar, pensar, emocionarse y, sobre todo, disfrutar.
Estupor y temblores — Amélie Nothomb
Una joven belga comienza a trabajar en una imponente corporación japonesa y pronto descubre que el orden, la obediencia y la rigidez cultural pueden convertirse en un laberinto tan absurdo como opresivo. Entre tareas humillantes, jefes impenetrables y protocolos que rozan lo surrealista, Nothomb transforma su propia experiencia laboral en una narración autobiográfica afilada, irónica y fascinante. Con un estilo directo y un humor filoso, expone el choque cultural, la fragilidad de la identidad y la resistencia íntima frente a sistemas que buscan anular la individualidad. Una lectura breve pero contundente, que deja una mezcla de risa, incomodidad y reflexión.
El curioso incidente del perro a medianoche — Mark Haddon
Christopher, un adolescente con una manera singular y matemática de interpretar el mundo, decide investigar la misteriosa muerte del perro de un vecino. Lo que comienza como un simple caso detectivesco se convierte en una travesía emocional y reveladora, donde la lógica se enfrenta al desconcierto humano y la valentía crece en los momentos menos esperados. Con una voz narrativa inolvidable, Haddon construye una novela tierna, inteligente y profundamente humana sobre el miedo, la confianza y la empatía.
Los Sorrentinos — Virginia Higa
Una novela cálida, entrañable y deliciosa que rescata la historia de una familia ítalo-argentina creadora de los míticos sorrentinos. Con un humor suave y un pulso narrativo cercano, Higa mezcla recetas, pequeñas disputas familiares, recuerdos afectivos y secretos bien guardados, componiendo un retrato íntimo de la tradición y la herencia culinaria. Es una lectura que abraza, que huele a cocina de domingo y que celebra esos relatos que pasan de generación en generación. Ideal para quienes disfrutan de las historias familiares con sabor a hogar.
Los Sorrentinos está basada en la historia real de la familia Vespoli, que aún regentea su restaurante en Mar del Plata.
Seda — Alessandro Baricco
En esta novela breve y exquisita, un comerciante francés emprende sucesivos viajes a Japón en busca de huevos de gusano de seda, pero lo que encuentra es un mundo extraño y delicado que lo deslumbra. Entre paisajes oníricos, silencios cargados de significado y un amor tan imposible como magnético, Baricco escribe una obra que se lee en unas horas pero permanece en la memoria por años. Su prosa poética, casi musical, envuelve al lector en una atmósfera de belleza suspendida.
El hombre que amaba a los perros — Leonardo Padura
Un libro un poco más voluminoso que el resto pero vale la pena así que si llevas mochila o bolso grande no dejes afuera esta monumental novela que reconstruye, con precisión histórica y potencia narrativa, las vidas entrecruzadas de León Trotsky, su asesino Ramón Mercader y un escritor cubano que descubre, casi por azar, los rastros ocultos de esa tragedia política del siglo XX. Padura combina investigación rigurosa, suspenso y una profunda reflexión sobre el poder, la traición y las consecuencias humanas de los grandes relatos ideológicos. Entre Moscú, México, Barcelona y La Habana, la novela despliega un mundo de espionaje y secretos mientras indaga cómo las decisiones políticas moldean —y arrasan— vidas privadas.
La historia del amor — Nicole Krauss
Una novela profundamente conmovedora que entrelaza voces y tiempos para hablar de los vínculos que nos definen, las pérdidas que nos transforman y los relatos que continúan viviendo incluso cuando quienes los escribieron ya no están. Con una prosa delicada y una estructura que se arma como un rompecabezas emocional, Krauss construye una historia donde el humor y la melancolía conviven con naturalidad. Luminoso, íntimo y poético se convierte en un homenaje a las historias que nos salvan y a los lazos que trascienden generaciones.
Marcas de nacimiento — Nancy Huston
Cuatro generaciones de una misma familia relatan, desde voces y épocas distintas, una historia marcada por la búsqueda de identidad, los secretos heredados y las cicatrices emocionales que atraviesan el tiempo. Houston propone una estructura fascinante que avanza hacia atrás, deshilando traumas, decisiones y silencios que moldean a cada personaje. Con sensibilidad y una escritura íntima y profunda, la novela explora cómo la memoria familiar —real o inventada— imprime huellas indelebles en quienes la reciben.
La uruguaya — Pedro Mairal
Mairal construye un relato veloz, irónico y profundamente humano sobre un escritor que cruza a Montevideo con un sencillo plan—retirar dinero— y termina viviendo una de las jornadas más reveladoras de su vida. Entre el deseo, la crisis personal y las pequeñas miserias cotidianas, la novela captura con precisión quirúrgica la masculinidad contemporánea, los autoengaños y la melancolía del paso del tiempo. Ágil, divertida y filosa, se lee de una sentada y deja ecos que perduran.
Las cosas que perdimos en el fuego — Mariana Enriquez
En esta colección de cuentos, Enriquez despliega un universo perturbador donde lo cotidiano se mezcla con lo siniestro y lo social con lo sobrenatural. Sus relatos —ambientados en barrios, casas y calles reconocibles— laten con violencia contenida, crítica social y una oscuridad magnética que atrapa desde la primera línea. Con estilo propio e inconfundible, se consolida como una de las voces más potentes del terror latinoamericano.