
La capital china ha logrado consolidar el "cielo azul" como una realidad cotidiana para sus habitantes.
Beijing ha registrado en 2025 los mejores niveles de calidad del aire desde que existen mediciones, un hito impulsado principalmente por la adopción masiva de vehículos de nueva energía (NEV) y la transición hacia fuentes de energía limpia. Según el informe anual de gestión presentado este domingo por el alcalde Yin Yong, la capital china ha logrado consolidar el "cielo azul" como una realidad cotidiana para sus habitantes.
El reporte destaca que la densidad promedio anual de PM 2,5 (las partículas más dañinas para la salud) cayó a 27 microgramos por metro cúbico, lo que representa un descenso del 11,5% respecto al año anterior y la primera vez que este indicador se sitúa por debajo del umbral de los 30 microgramos.
La mejora sustancial en el aire de la capital es el resultado de una estrategia integral de descarbonización:
Para sostener este avance, el alcalde Yin Yong anunció una fuerte inversión en infraestructura de soporte. El plan para este año incluye la instalación de 30.000 nuevos cargadores eléctricos públicos, con el objetivo de eliminar las barreras para los usuarios que aún poseen vehículos de combustión interna.
Este logro ambiental en Beijing es parte de un esfuerzo nacional de China para alcanzar sus objetivos de pico de emisiones para 2030 y neutralidad de carbono para 2060.
Mientras otras grandes capitales asiáticas aún luchan contra niveles peligrosos de polución, el modelo de Beijing comienza a ser estudiado como un caso de éxito de reconversión urbana acelerada.