
El dato refleja el nivel de productividad alcanzado por la segunda economía mundial, en medio de los cruces entre el gobierno de Milei y Techint.
El 2025 mostró una economía de dos velocidades, en la que los sectores extractivos traccionaron con fuerza, pero el consumo interno y la industria tradicional sufrieron un fuerte ajuste, mientras el avance de China impacta sobre todo en sectores claves como la producción de acero.
Al difícil contexto de una débil recuperación de la demanda, Argentina está expuesta a un complicado escenario regional por las importaciones de acero chino, que en los últimos 15 años crecieron 233% en América Latina, según un reciente informe de Asociación Latinoamericana del Acero (Alacero).
El incremento de aranceles en los distintos países y bloques promueve el desvío de productos hacia Latinoamérica, que ve cómo los productos chinos incrementan su participación, advirtió la entidad.