
El Jardín de Infantes Rosario Vera Peñaloza celebró la primera edición de su Chaya institucional, bajo el nombre Entre harina y albahaca, en una jornada cargada de emoción, cultura y participación comunitaria. El evento se llevó a cabo el pasado viernes 27 en un lugar emblemático de la ciudad: el histórico espacio a orillas del Tajamar, en el barrio San Vicente, donde tradicionalmente se realiza la reconocida Chaya del Arbolito..
La Chaya, una de las festividades más representativas de La Rioja, se vivió con todo su simbolismo. Esta celebración popular, profundamente arraigada en la identidad riojana, remite a las tradiciones de los pueblos originarios y al agradecimiento a la Pachamama. Música, danza, coplas y encuentro comunitario fueron protagonistas de una jornada que reflejó el sentido de pertenencia y la memoria colectiva del pueblo.
Desde una mirada pedagógica, la propuesta se enmarca en los principios del Nivel Inicial, recuperando el legado de Rosario Vera Peñaloza, destacada educadora riojana y pionera de la educación infantil en el país. Su pensamiento, basado en una educación activa, integral y significativa, promueve el aprendizaje a través del juego, el arte y la expresión, partiendo siempre del contexto cercano de los niños.
En este sentido, la iniciativa permitió:
Fortalecer la identidad cultural desde la primera infancia.
Promover el conocimiento y la valoración de las tradiciones regionales.
Generar experiencias de aprendizaje significativas mediante la música, el juego y la expresión corporal.
Fomentar la participación de las familias y la comunidad.
Durante el desarrollo del proyecto, los niños participaron de diversas actividades como la escucha de música folklórica riojana, la investigación sobre el significado de la Chaya, el reconocimiento de su bandera, la enseñanza del tradicional “topamiento” y la confección de elementos típicos como cajas chayeras y ramitos de albahaca.
Uno de los momentos más destacados fue la amplia participación de la comunidad educativa y del entorno social, con la presencia de familias, cantantes riojanas, copleros, vidaleros, bailarines, autoridades provinciales y municipales, además del público en general.