
El delantero uruguayo se realizó una termolesión por radiofrecuencia por una hernia discal y busca recuperarse para tener una última oportunidad con la camiseta xeneize.
Edinson Cavani se sometió el pasado miércoles a una termolesión por radiofrecuencia en la zona lumbar para tratar una hernia discal que lo mantiene alejado de las canchas, con el objetivo de volver a jugar en Boca antes de la finalización de su contrato, prevista para diciembre.
El delantero uruguayo, de 39 años, atraviesa una situación delicada desde lo físico y decidió someterse a este procedimiento médico después de no encontrar una respuesta definitiva a los tratamientos previos que había realizado para disminuir el dolor en la espalda.
La intervención es mínimamente invasiva y de carácter ambulatorio: consiste en introducir una aguja fina en la zona afectada, localizar el punto de dolor mediante una corriente eléctrica y luego aplicar calor sobre los nervios para reducir su capacidad de enviar señales dolorosas al cerebro.
En el caso de Cavani, el tratamiento aparece como una nueva instancia antes de una eventual cirugía, que por ahora quedó postergada mientras el futbolista espera una evolución favorable en las próximas semanas.
El delantero no juega desde el 20 de febrero y apenas disputó dos partidos en lo que va de 2026, un registro muy bajo para una de las figuras de mayor renombre del plantel “xeneize”.
Desde su llegada a Boca a mediados de 2023, Cavani acumuló 81 partidos oficiales, 28 goles y 3 asistencias, aunque su continuidad fue decreciendo por distintas molestias físicas y por esta lesión lumbar que terminó condicionando fuertemente su presente.
El uruguayo tiene contrato hasta fin de año y su intención es retirarse dentro de una cancha y con la camiseta de Boca, por lo que este tratamiento representa una apuesta importante para intentar recuperar movilidad, aliviar el dolor y volver a entrenarse con normalidad.
En el club seguirán de cerca su evolución durante las próximas semanas, mientras el plantel inicia una nueva etapa deportiva con Rodolfo Arruabarrena como entrenador y una fuerte reestructuración de cara al segundo semestre.