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La crisis obliga a dos de cada tres familias riojanas a reducir o eliminar comidas

Un relevamiento realizado por Libres del Sur entre 376 hogares de la ciudad de La Rioja revela que el 51,9% de las familias no logra llegar a fin de mes sin endeudarse y que el 66,3% debió eliminar al menos una comida principal por falta de recursos.



La crisis económica continúa impactando de lleno en los hogares riojanos. Un estudio realizado por Libres del Sur sobre 376 familias de la capital provincial expone un escenario marcado por el endeudamiento, la reducción del consumo de alimentos y el deterioro de la calidad nutricional.

Desde Libres del Sur señalaron que los datos obtenidos están directamente vinculados con la crisis económica que atraviesa el país, la pérdida del poder adquisitivo y el aumento sostenido del costo de los alimentos.

Entre los datos más preocupantes, el informe señala que el 51,9% de las familias no llega a fin de mes sin recurrir a deudas o dejar de pagar alguna obligación. Además, el 49,8% aseguró que el endeudamiento ya condiciona la compra de alimentos, mientras que otro 24,2% afirmó que sus compromisos financieros limitan significativamente su economía.

El relevamiento también muestra un fuerte retroceso en el acceso a la alimentación. El 65,4% de los hogares redujo la cantidad de comida que consume y el 66,3% eliminó al menos una de las comidas principales debido a la falta de recursos, una situación que el informe identifica como uno de los indicadores más severos de inseguridad alimentaria.

En cuanto a la calidad de la dieta, los alimentos que más dejaron de consumirse son la carne y el pollo, seguidos por la leche, los productos lácteos y las frutas y verduras. El estudio advierte que esta situación puede tener consecuencias especialmente graves para niñas, niños y personas mayores por el deterioro nutricional que implica.

Frente a este panorama, muchas familias recurren a estrategias como comprar fiado en comercios de cercanía, utilizar tarjetas de crédito para adquirir alimentos o acudir a familiares, comedores y merenderos para garantizar la alimentación diaria.

El referente provincial de Libres del Sur, Lucas de la Fuente, sostuvo que "cuando una familia deja de comprar carne, reduce las porciones o elimina una comida, ya no estamos hablando solamente de economía: estamos hablando del derecho básico a una alimentación digna", y consideró que los resultados deben abrir un debate sobre el impacto social de la crisis y la necesidad de fortalecer las políticas públicas destinadas a los sectores más vulnerables.