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Incendio en Chilecito: el fuego arrasó 900 hectáreas y el viento dificulta el combate

El incendio forestal que azota la Sierra de Guanchín atraviesa uno de sus momentos más críticos. Las llamas ya arrasaron alrededor de 900 hectáreas de vegetación nativa, mientras más de 100 brigadistas trabajan sin descanso en condiciones extremas para impedir que el fuego alcance zonas pobladas y puestos rurales.



Las fuertes ráfagas de viento, que llegan a los 80 kilómetros por hora, cambian constantemente la dirección del incendio y dificultan cualquier intento de control. A esto se suma la compleja geografía de la montaña, donde el fuego ya superó los 2.800 metros sobre el nivel del mar.

“El panorama no es favorable para nosotros los bomberos. El comportamiento del fuego cambia permanentemente”, advirtió el jefe del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Chilecito, Vicente Porto, desde el lugar del operativo.

La prioridad de los equipos de emergencia es proteger los puestos rurales de Villa Elisa y La Ensenada, además de evitar que las llamas desciendan hacia la localidad de Guanchín. “Estamos resguardando puestos, animales y, sobre todo, cuidando a nuestro personal”, señaló Porto.

Mientras tanto, una espesa columna de humo continúa avanzando sobre distintos sectores de la sierra y la lluvia de cenizas ya alcanza la ciudad de Chilecito. Por ese motivo, las autoridades pidieron a la población no circular por la zona de Guanchín ni por la Cuesta de Santa Florentina, para facilitar el trabajo de los equipos de emergencia.

El incendio continúa fuera de control. “Estamos intentando perimetrarlo para limitar su expansión, pero el viento no nos da tregua”, explicó el jefe de Bomberos, quien además confirmó que las condiciones meteorológicas impiden la utilización de aviones hidrantes por el alto riesgo que representa operar en estas circunstancias.

En paralelo, crecen las sospechas de que el incendio pudo haberse originado por la acción humana. Una de las principales hipótesis apunta a fogones mal apagados, mientras la investigación avanza para determinar el origen del siniestro que mantiene en vilo a todo el departamento.