
Patricia, quien reside hace 19 años en La Rioja, contó en Radio Independiente cómo atraviesan sus familiares y compatriotas el fuerte terremoto registrado en Colombia. Su familia se encuentra bien, aunque el sismo dejó graves consecuencias en distintas ciudades del país.
Según explicó, el epicentro se ubicó en la región del Pacífico, donde el movimiento alcanzó una magnitud de 7,4. La situación provocó importantes daños, con rutas afectadas, dificultades para la comunicación y sectores donde se registraron derrumbes de edificios y hospitales.
“Es algo muy triste”, expresó Patricia al describir el panorama que atraviesan distintas ciudades colombianas.
Asimismo comentó que su familia reside en Susalazuá y afortunadamente, todos se encuentran bien y la vivienda familiar no sufrió daños, aunque reconoció que “el susto queda” y que existe una gran incertidumbre por la situación de otros compatriotas.
Patricia explicó que la zona donde viven sus familiares, cercana a Bogotá y hacia el norte del país, no fue alcanzada con la misma intensidad que las regiones del sur y del Pacífico. Sin embargo, señaló que tiene amigos y conocidos que sí fueron afectados por el terremoto.
También recordó que no es la primera vez que Colombia enfrenta una tragedia de estas características. Con particular emoción, recordó el terremoto de 1999.
“En el año 1999, lo recuerdo y se me ponen los pelos de punta porque fue terrible”, manifestó.
Según contó, varias ciudades quedaron devastadas en aquella oportunidad y debieron ser reconstruidas durante los años posteriores. “Fueron ciudades que quedaron aniquiladas por el terremoto y se volvieron a reconstruir, y otra vez este terremoto las vuelve a tocar”, señaló.
Patricia explicó que entre 2003 y 2004 muchas de esas ciudades ya habían sido reconstruidas, aunque remarcó que recuperarse de una tragedia de semejante magnitud lleva tiempo y deja profundas consecuencias emocionales.
“Es muy difícil recuperarse de esos lugares del terremoto y de la situación que genera, la angustia de no saber de los desaparecidos, porque está en búsqueda todo el país de la gente que está bajo los escombros”, relató.
Respecto de los servicios, indicó que en las zonas más afectadas se registraron cortes de energía y dificultades para comunicarse debido a la caída o saturación de las líneas telefónicas. En algunos sectores, el suministro eléctrico continúa interrumpido por cuestiones de seguridad, mientras que el servicio de agua se mantiene en algunas zonas.
“Esperemos que todo vuelva a la normalidad, aunque no se puede ser normal después de haber perdido todo”, reflexionó Patricia.