
Doctor Alfonsin Raúl Ricardo, emblema de la democracia argentina, democracia que perdura en el tiempo, asegurandonos que con la democracia se come, se educa, se cura.
Por Dra. Ramona Sanchez de Rojas - Concejal MC
Fue un idealista por una Argentina dueña de su destino, “NO” empobrecida, que fuera próspera y feliz.
Fiel a las Instituciones legítimas para el bien de todos y cada uno, en especial para los más desventajados de la sociedad.
Defendió con pasión ideas justas, relucientes en la conciencia del pueblo Argentino y de los jóvenes.
El célebre sacerdote sandinista de Nicaragua Ernesto Cardenal dijo: “Alfonsín sería un loco si verdaderamente pretendiera juzgar a los militares mientras ellos siguieran teniendo las armas; nadie podrá juzgarlos”. SE EQUIVOCÓ ya que el Dr. Alfonsín logró juzgarlos y sentar precedentes para toda “América Latina”.
Ya no más golpes militares que instalen dictaduras por las fuerzas de las armas,esto ya no será posible.
Su gran logro político, el juicio a las juntas militares y el Mercosur para afianzar la democracia argentina. Su vida transcurrió bregando por una Democracia real en libertad, sin excluidos donde todos fuéramos iguales ante la ley.
Dr. Alfonsín fue el padre del sistema republicano latinoamericano, defendió con pasión ideas justas. Alfonsín irradió libertad desde Argentina. Quién puede olvidar tus arengas tan sentidas, rebosantes de patriotismo, asegurando al pueblo Argentino, que con la democracia se come, se educa, se cura.
Nos asegurabas que la democracia vino a quedarse para siempre y asi es. Dr. Alfonsín fuiste un líder que no se amilanó al ruido de los gobiernos de turno. Nos transmitías aire de paz y libertad. Quién puede olvidar el vigor de la energía y el entusiasmo con que transmitías el mensaje más patriótico al recitar el preámbulo de la Constitución Argentina.
Ya en el gobierno ejercitaste una democracia real, sin distinción de color político, social o poder económico.
Hoy el pueblo sabe que puede planear o proyectar el futuro, sin temor a un quiebre inesperado.
10 de Diciembre, glorioso día para la Patria y el pueblo argentino, gracias al carisma y fortaleza del Dr. Alfonsín que recuperó la democracia que perdura en el tiempo.
Ya nadie osará quebrar la continuidad de los gobiernos constitucionales, elegidos por el pueblo mediante el voto popular (el más sagrado de los derechos cívicos al decir del Dr. Carlos Pellegrini).
Se acabaron los siempre temidos golpes militares que azotaron el país en reiteradas oportunidades. Desde el 6 de Septiembre de 1930 en que derrocaron al presidente constitucional Don Hipólito Yrigoyen. Lo hizo el Gral. José Félix Uriburu, que condujo a los cadetes de la escuela militar de la nacion, a encabezar las tropas que derrocaron al presidente constitucional, alterando la continuidad de las sucesiones presidenciales como lo establece la Constitución de 1853, alterando el retorno de la democracia.
Para el Dr. Alfonsín, Democracia Republicana y defensa de los derechos humanos, constituyen dos ejes centrales de su legado. Evitar las confrontaciones y que los consensos predominen sobre los disensos en acuerdos de políticas de estado.
Fue y seguirá siendo estandarte de paz y libertad en nuestra reciente democracia. El Pueblo Argentino llevará su nombre como un iluminado que vino a terminar con alzamientos militares que llevaron al país a años de atraso y frustración.
El Dr. Alfonsín fue fiel a las Instituciones legítimas. Un sello indeleble de la democracia. Alcanzó un lugar entre los políticos más determinantes e influyentes de la historia Argentina reciente.
¡Así sea!